Justicia

Esposa mata a su cónyuge

Johana Castillo Alvarado, de 37 años, fue ligada ayer a proceso penal por parricidio, y se encuentra en prisión preventiva luego de haber confesado que mató a su esposo con ayuda de un amigo de la familia.

Por PAOLA HERRERA

Johana Castillo declara en el Juzgado Cuarto de Instancia Penal, en una audiencia a puerta cerrada, en la que se le  ligó a proceso  por la muerte de su esposo, Érick Aguilar.
Johana Castillo declara en el Juzgado Cuarto de Instancia Penal, en una audiencia a puerta cerrada, en la que se le ligó a proceso por la muerte de su esposo, Érick Aguilar.

Érick Samuel Aguilar Muñoz, 39, murió a manos de su cónyuge el 2 de mayo último, en la casa de la pareja, en Jardines de San Isidro, zona 16.

El cuerpo de la víctima fue localizado un día después en la 3a. calle, frente al inmueble 3-14 de la colonia Santa Rosita, en la misma zona, en su microbús, placas P822DJT.

El informe del Instituto Nacional de Ciencias Forenses establece que Aguilar Muñoz murió como consecuencia de asfixia por estrangulamiento y heridas de arma blanca en el abdomen.

En su declaración en la Fiscalía de Delitos contra la Vida, el día del hallazgo del cadáver, Castillo Alvarado aseguró que su esposo tenía una “amante y que sentía que lo iba a perder”, por lo que decidió matarlo.

Admitió que planificó el crimen dos meses antes con José Daniel Batres, amigo y empleado de confianza de su esposo.

Batres fue detenido el 16 de mayo último. La jueza cuarta de Instancia Penal lo ligó a proceso por asesinato y lo envió a prisión preventiva.

La sindicada aceptó presentarse de manera voluntaria al Juzgado donde fue citada ayer, pero antes de que ingresara en la Torre de Tribunales fue capturada por agentes de la Policía Nacional Civil (PNC).

La audiencia de primera declaración se celebró a puerta cerrada, debido a que el proceso está bajo reserva.

Los hechos

La investigación del Ministerio Público (MP) revela que el día del crimen, a eso de las 21.30 horas, Batres llegó a la mencionada colonia y no se identificó en la entrada, ya que la mujer le había facilitado la tarjeta magnética para pasar la garita de seguridad.

Aguilar Muñoz pereció a eso de las 22 horas, estrangulado y de cinco puñaladas en el estómago.

Minutos después del crimen, la pareja extrajo el cuerpo de la habitación y lo llevó al garaje de la vivienda, en donde se encontraba el microbús, introdujo allí el cadáver y se dirigió al lugar donde luego fue descubierto.

Según la declaración del hermano de Aguilar Muñoz, a la mañana siguiente su cuñada lo llamó para decirle que este había desaparecido. Le aseguró que había salido de la casa la tarde anterior y que había tenido un problema con el vehículo.

Con esa misma versión Castillo Alvarado denunció en la PNC la desaparición de su esposo.

El hermano de Aguilar Muñoz le dijo a su cuñada que lo que aseguraba era falso porque sabía que este tenía seguro para el vehículo, y que si había afrontado algún problema pudo haber llamado una grúa. Así la obligó a decir la verdad y le prometió pagarle un abogado.

Comprueban declaración

Las autoridades tienen como prueba unas imágenes que grabó una cámara que había en la vivienda de la víctima sin que lo supiera Castillo Alvarado.

En la cinta se observa el momento en que los victimarios arrastran el cadáver por la casa.

Además, durante un allanamiento a la residencia se determinó que había sido lavada la sangre en la habitación contigua a la de los hijos de la pareja, de 8 y 16 años, por lo que se practicó una prueba de luminol, que dio positiva.

Otra hipótesis

El MP no descarta que el motivo del crimen haya sido el interés por el dinero de Aguilar Muñoz, ya que era propietario de tres ventas de repuestos y se estableció que tenía en una de sus cuentas Q4 millones, según explicó un fiscal del caso.

De acuerdo con la Fiscalía, la investigación continúa, por lo que se solicitarán otras diligencias.