Justicia

José Efraín Ríos Montt asumió el poder hace 31 años

Hace 31 años los guatemaltecos fueron sorprendidos con una acción militar: el 23 de marzo de 1982, el general José Efraín Ríos Montt tomó el poder mediante un golpe de Estado, al derrocar al general Fernando Romeo Lucas García.



Hoy, el ex jefe de Estado enfrenta juicio por 17 masacres perpetradas en el área ixil, Quiché, durante su gestión en el poder.

El debate contra Ríos Montt y José Mauricio Rodríguez Sánchez, ex jefe de Inteligencia Militar (G-2), llegó ayer a la cuarta audiencia. Doce testigos declararon ayer ante el Tribunal Primero A de Alto Impacto.

Por medio de los testimonios, el Ministerio Público intenta convencer a los jueces de que el Ejército, a cargo de Ríos Montt, es responsable de una serie de atrocidades en Santa María Nebaj, San Juan Cotzal y San Gaspar Chajul, región conocida como Triángulo Ixil.

“Nos escondimos”

Las declaraciones empezaron a las 8.30 horas, al igual que los días anteriores. Cecilia Sánchez Sánchez, de 50 años de edad, fue la tercera persona que testificó ayer.

Recordó que el 9 de septiembre de 1982 ingresó el Ejército en la aldea Vijolom 3, Santa María Nebaj.

“Eran unos hombres vestidos con ropa de color verde pino. Ellos mataron a mi esposo —José Brito Sánchez—, así me contaron unos amigos. Murió mucha gente. Yo tuve miedo y me llevé a mis hijos —José, María y Teresa— y nos escondimos en la montaña”, relató.

José era su hijo mayor, tenía 8 años. Murió en la montaña cuando una avioneta militar atacó el área. “Había un instrumento que volaba y que lanzaba bombas”, expresó.

Teresa, quien en aquella época era una bebé, hoy tiene 37 años y aún vive en Quiché, dijo Sánchez.

En 1989, la testigo encontró los huesos de su esposo después de una exhumación en Vijolom 3.

Ríos Montt —derecha— y  su abogado escuchan los testimonios de víctimas del conflicto armado, durante la cuarta audiencia del juicio por genocidio.
Ríos Montt —derecha— y su abogado escuchan los testimonios de víctimas del conflicto armado, durante la cuarta audiencia del juicio por genocidio.



Hoy, el ex jefe de Estado enfrenta juicio por 17 masacres perpetradas en el área ixil, Quiché, durante su gestión en el poder.

El debate contra Ríos Montt y José Mauricio Rodríguez Sánchez, ex jefe de Inteligencia Militar (G-2), llegó ayer a la cuarta audiencia. Doce testigos declararon ayer ante el Tribunal Primero A de Alto Impacto.

Por medio de los testimonios, el Ministerio Público intenta convencer a los jueces de que el Ejército, a cargo de Ríos Montt, es responsable de una serie de atrocidades en Santa María Nebaj, San Juan Cotzal y San Gaspar Chajul, región conocida como Triángulo Ixil.

“Nos escondimos”

Las declaraciones empezaron a las 8.30 horas, al igual que los días anteriores. Cecilia Sánchez Sánchez, de 50 años de edad, fue la tercera persona que testificó ayer.

Recordó que el 9 de septiembre de 1982 ingresó el Ejército en la aldea Vijolom 3, Santa María Nebaj.

“Eran unos hombres vestidos con ropa de color verde pino. Ellos mataron a mi esposo —José Brito Sánchez—, así me contaron unos amigos. Murió mucha gente. Yo tuve miedo y me llevé a mis hijos —José, María y Teresa— y nos escondimos en la montaña”, relató.

José era su hijo mayor, tenía 8 años. Murió en la montaña cuando una avioneta militar atacó el área. “Había un instrumento que volaba y que lanzaba bombas”, expresó.

Teresa, quien en aquella época era una bebé, hoy tiene 37 años y aún vive en Quiché, dijo Sánchez.

En 1989, la testigo encontró los huesos de su esposo después de una exhumación en Vijolom 3.