Guatemala

López Bonilla: “No hay nada por debajo de la mesa”

El ministro de Gobernación, Mauricio López Bonilla, expresó que lo que se busca con el acuerdo ministerial 64-2015 es dejar procesos establecidos para los futuros funcionarios y evitar las discrecionalidades.

"Para que no quede duda, lo que diga el Procurador que debemos cambiar, reformar, redactar de nuevo, anular o incluso incorporar, se hará". Mauricio López Bonilla, ministro de Gobernación.

"Para que no quede duda, lo que diga el Procurador que debemos cambiar, reformar, redactar de nuevo, anular o incluso incorporar, se hará". Mauricio López Bonilla, ministro de Gobernación.

Resaltó que la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) siempre los ha calificado bien, pero reconoció que, pese a que esa entidad regula el acceso a la información pública, no le consultaron al  elaborar el acuerdo.

Indicó que si la PDH lo considera, corregirán los errores del documento y será publicado de nuevo con el visto bueno de esa institución.

¿Por qué se publicó el acuerdo 64-2015?

Porque después de mí no sabemos quién viene de ministro, y lo que estamos tratando de hacer es dejar procesos bien amarrados, ya sea  con un acuerdo ministerial o con un acuerdo  gubernativo, para  cumplir con la Ley —de Acceso a la Información—.

¿En qué ayuda el acuerdo?

Con esto quedará lo que se llama un proceso para ver la trazabilidad. Esto nos permite saber dónde se originó algo, cómo se originó, dónde se autorizó, por qué  y quién fue el que finalmente tomó la decisión. Eso no existía antes.

Entonces le damos responsabilidad a un cuerpo colegiado  para que asesore al ministro tomando una decisión. No estamos coartando nada, negando nada, puede preguntar  al Procurador cómo aparecemos; nunca hemos negado una información.

Abogados analizan que esto se puede prestar a esconder información ¿Qué opina?

No hay nada por debajo de la mesa  o ninguna intención  de nada. Por ejemplo, los procesos de gasto siempre están abiertos.  Sé decirle que durante los tres años de la gestión hemos sido reconocidos por  la PDH con cien puntos como la institución del sector público más abierta cumpliendo con la Ley de Acceso a la Información Pública.

En el acuerdo que está publicado hay un corte en el correlativo de las disposiciones. ¿Que pasó?

Lo que pasó es que hubo un error de diagramación, entonces lo que omitieron allí fue una cantidad de artículos y eso  lo que mete es una incertidumbre.  Para mí mejor porque lo que vamos a hacer es corregir  los aspectos que señale el Procurador de los Derechos Humanos para publicar de nuevo  el acuerdo como corresponde, ya sin los  cuestionamientos.

¿Hablará con el Procurador de los Derechos Humanos?

Sí, el viernes —mañana— estoy con el Procurador. Recibiremos sus observaciones para redactar mejor el acuerdo y que quede más claro o eliminar algunos aspectos.

¿Por qué no se consultó a la PDH al  realizar el acuerdo?

Como es una normativa interna la que estamos haciendo,  tiene un dictamen jurídico  y no consideramos que hubiera necesidad porque no estamos cambiando el fondo de las cosas.

 Lo que queremos es que quien  venga no   anule lo que hicimos durante cuatro años, por lo menos lo que quiero  es dejar procesos.  Yo recibí computadoras en blanco; a mí no me entregaron nada. Voy a dejar  computadoras llenas con procesos y nadie va a poder decirme que no entregamos nada.

¿Se  derogará el acuerdo?

Lo que procedería aquí es llegar a la PDH con el equipo jurídico y entonces evacuamos dudas que puede haber, y  si el Procurador dice que se  elimine esto o lo otro, o que se redacte  de mejor manera para que quede más claro, lo  haremos. Tendremos que derogar este acuerdo y sacar uno nuevo.

¿Significa entonces que cambiaría el acuerdo con lo que diga la PDH?

Claro, hasta que el Procurador esté satisfecho haciendo las correcciones. Él comprende   este tema. Es  una normativa  que intenta  darle certidumbre y dejar bien documentado todo; esa es la intención y no tenemos otra   que  incorporar buenas prácticas.

Este es un tema interno, pero para que no quede duda alguna, lo que diga el Procurador que debemos cambiar,  reformar,  redactar de nuevo, anular o incluso incorporar, se hará.