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13/01/13 - 00:14 Opinión

PLUMAS INVITADAS

Acción tardía

la reciente decisión del Presidente de la República de cerrar el Fondo Nacional para la Paz (Fonapaz) es correcta por cuanto esta entidad desde hace muchos años ya no venía cumpliendo la función que originó su creación en 1991.

ÓSCAR VáSQUEZ BOCANEGRA

Pasó de ser un fondo que atendía a los segmentos de población en situación de pobreza y pobreza extrema, especialmente a las víctimas del conflicto armado interno, a un ente amorfo, con múltiples funciones y sin mecanismos de control interno y externo adecuados.

En una palabra, en una institución discrecional, clientelar y perfectamente permeable a las prácticas de corrupción y clientelismo político que durante los últimos años han caracterizado a la inversión social y de infraestructura en Guatemala. Asimismo, Fonapaz se convirtió en un botín para emplear a la planilla del partido político de turno y foco de corrupción en casi todas sus operaciones.

Sin embargo, la consideramos tardía (pudiéndose haber evitado posibles actos anómalos y el desgaste de la imagen del Gobierno), ya que el 22 de mayo del año pasado, desde Acción Ciudadana, solicitamos el cierre de todos los fondos sociales o el traslado de sus funciones y competencias al Ministerio de Desarrollo Social, en un esquema de transparencia, rendición de cuentas, sistemas de libre acceso a la información pública, mecanismos de participación ciudadana y sistemas para atender denuncias, quejas y reclamos de forma ágil y al alcance de toda la ciudadanía.

El cierre de Fonapaz no debe ser una decisión aislada, sino el inicio de todo un proceso de ordenamiento y reconfiguración total del sistema nacional de inversión pública, el cual se encuentra colapsado por la multiplicidad de funciones institucionales, el poco marco normativo y de control existente, la escasa o difícil coordinación entre entes ejecutores, las prácticas clientelares y los débiles mecanismos de transparencia.

Dos pasos importantes a seguir serían el análisis de la viabilidad y costos de operación del resto de fondos sociales (Fonades, Fondo Social de Solidaridad, Foguavi, por ejemplo), así como dotar de un marco regulatorio mínimo a la distribución, ejecución y control de los recursos del Sistema Nacional de Consejos de Desarrollo (presupuesto de inversión aprobado para 2013: más de Q2 mil millones).

La transparencia es un eje transversal de la gestión pública, constituye un medio, la forma correcta de administrar los recursos del Estado.

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