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Prensa Libre

15/11/12 - 00:00 Opinión

IDEAS

Ataduras laborales

Si la actual administración -y su oficina de trámites burocráticos en el Congreso- realmente está interesada en el desarrollo del país, como dice que está, una de sus prioridades debiera ser eliminar los obstáculos que lo impiden. Uno de ellos, olvidado en el maremágnum de escándalos y violencia que nos aqueja, es el de la indemnización contingente. Para nuestro desarrollo es imprescindible que se establezca la indemnización universal. ¿Por qué considero la indemnización contingente un obstáculo para el progreso?

JORGE JACOBS A.

Porque limita el poder de negociación tanto a los trabajadores como a los empleadores.

Con la indemnización contingente actual —solo se paga indemnización si el trabajador es despedido “injustamente”— los trabajadores pierden, ya que mientras más tiempo tienen de trabajar en una empresa, menos incentivo tendrán de utilizar la renuncia como una herramienta de negociación para que les incrementen el sueldo. Por el lado de los empleadores, conforme pasa el tiempo menos posibilidades tienen de poder exigir a los trabajadores que cumplan bien con su trabajo, siendo la alternativa despedirlos y cargar con el costo de la indemnización.

El resultado son trabajadores insatisfechos que intentarán por todos los medios que los despidan, o cuando menos serán mediocres en su desempeño, y empleadores frustrados rogándole a Dios que estos consigan un mejor empleo y se vayan. Ambos efectos tienen serias repercusiones en la productividad en el país y por tanto en el desarrollo.

Por ello es de suma importancia que cuanto antes se establezca la indemnización universal. Se les devuelve el poder de negociación a los trabajadores, liberándolos para que puedan ganar más y emplearse donde realmente les guste y sean productivos. Y se le devuelve el poder de negociación también a los empleadores para retener e incentivar a aquellos trabajadores que se identifiquen y aporten a la empresa.

Dos detalles importantes en cuanto a la propuesta. Primero, como lo dicta la Constitución, las leyes no pueden ser retroactivas y, por tanto, de ser aprobada, la indemnización universal aplicaría para el futuro, no para lo que ya pasó, lo que se regiría por las leyes anteriores. Es decir, el sistema contingente se iría desfasando paulatinamente.

Y segundo, no se debe cometer el mismo error que en la legislación actual de pasivo contingente, en que este se calcula con base en los sueldos más recientes, ya que ese es un gran incentivo para no subir los salarios. La indemnización universal se debe calcular sobre el promedio de sueldos ganados durante cada año laborado. Solo así se evitará ese pernicioso incentivo para mantener los sueldos lo más bajo posible.

¿Quiénes ganan con la indemnización universal? Los trabajadores, los empleadores y hasta el Gobierno, porque al haber más productividad recibirá mayores ingresos; en resumen, todos en el país. ¿Por qué entonces la oposición que hasta recientemente ha enfrentado? ¿Será porque reduce los conflictos laborales y hay quienes viven muy bien de esos conflictos?

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