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25/11/11 - 00:00 Opinión

VENTANA

Atrapados (II)

Su nombre de pila es María de los Ángeles Verón. Para su familia y amigos es Marita. Marita tenía 23 años cuando fue secuestrada por una red criminal de explotadores sexuales en Tucumán, Argentina, el 3 de abril del 2002. Desde ese día, su madre Susana Trimarco de Verón movió cielo y tierra para encontrarla. Hasta la fecha Marita sigue desaparecida. El camino que Susana y su familia han recorrido para recuperarla ha sido azaroso. Se han enfrentado, sin temor, a las mafias incrustadas en diversas instituciones del Estado argentino.

RITA MARíA ROESCH

Susana se ha disfrazado de prostituta y ha recorrido bares y centros nocturnos en diversas ciudades argentinas para buscar a su hija.

Durante sus peligrosos recorridos nocturnos Susana encontró jovencitas esclavizadas a punta de golpes y violaciones por los inhumanos proxenetas. Las niñas querían escapar, pero no tenían a quién acudir. Susana no temió rescatarlas. Hasta hoy ha liberado a más de 200 adolescentes de la red de tratantes.

En el 2007, Susana creó la Fundación María de los Ángeles. Organizó un excelente equipo de profesionales para asistir a las víctimas. En ese mismo año, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, en nombre del Gobierno de Estados Unidos, le entregó el premio “Madre Coraje”. En su lucha puso al descubierto redes de traficantes en Argentina. En el 2008 se difundió en ese país la telenovela Vidas robadas, inspirada en el secuestro de Marita, para generar conciencia del delito que cometen las mafias y que actúan con total impunidad.

Recientemente Susana Trimarco visitó Guatemala invitada por Unicef. Un grupo de comunicadores sociales dialogamos con ella. Escuchamos su testimonio fuerte y honesto. Sus palabras finales nos sacudieron el corazón, dijo: “No descansaré hasta encontrar a Marita”. El testimonio de Susana nos hizo reflexionar sobre la presencia de las redes de traficantes de personas en Guatemala.

De acuerdo con Unicef, en el octavo Informe Anual sobre la Trata de Personas, publicado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, Guatemala es un país de origen, tránsito y destino para guatemaltecos y centroamericanos que son tratados con fines de explotación sexual comercial y trabajo forzado. El mismo informe señala que el Gobierno de Guatemala no cumple completamente con los estándares mínimos para eliminar este flagelo.

En Guatemala el sector más vulnerable para ser atrapados por las redes de esa mafia son las niñas, niños y adolescentes que viven en condiciones de pobreza, sin oportunidad de educación e inserción laboral, sin un hogar que les guía y brinde amor. Las redes de trata, como sucede con las estructuras del crimen organizado, operan con disimulo. Utilizan diversas modalidades. 1. La forma más directa es el secuestro en la vía pública luego de haber vigilado a la víctima. 2. El engaño. Ofrecen trabajos con salarios atractivos y sin mayor experiencia. Las agencias de modelos falsas son las más frecuentes. 3. Internet. Las “salas de chat” y los blogs. El peligro aumenta cuando las jóvenes dan información personal y “cuelgan” sus fotografías. Esos datos las exponen a una multitud de gente desconocida y peligrosa.

Termino el viernes siguiente.





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