Iniciar Sesión
Registrarse
  Preguntas frecuentes
  |  
¿Olvidó su contraseña? 

23/08/13 - 00:00 Opinión

IMAGEN ES PERCEPCIÓN

Ciudadanos de oro

En países exitosos empresarial- mente como China o Japón, los ancianos son altamente apreciados y respetados por su gran experiencia y sabiduría, no así en Guatemala, donde un adulto mayor, para sobrevivir, solo cuenta con una “pensión de miseria” asignada por el Estado, que a veces no llega ni a Q500, en ocasiones los hijos le han dado la espalda y no quieren ocuparse del ancianito porque representa una carga para ellos; y posiblemente si la persona está saludable, la única salida sería buscar un empleo para solventar sus gastos,

BRENDA SANCHINELLI IZEPPI

 pero cuando inicia el proceso se encuentra con el desagradable mensaje en el mercado laboral: “no hay trabajo para personas mayores de 30 años”, y el adulto mayor duplica la edad. ¡Frustrante, injusto e inhumano! Para la mayoría de empresas guatemaltecas, la juventud significa capacidad, y un adulto mayor simplemente no califica, sin tan siquiera darle una simple oportunidad de demostrar su capacidad, energía, responsabilidad e invaluable experiencia.

Cuando se habla de Responsabilidad Social Empresarial, no se debe olvidar pensar en un compromiso que implique un beneficio a la sociedad, y una acción importante es la contratación de personal de la tercera edad. Por ejemplo, Disney, un modelo catalogado empresarialmente como “perfecto”, por la solidez en su dirección, estrategia global, la incomparable atención al cliente, la formación impartida a sus empleados, su creatividad productiva y su rentabilidad, tiene dentro de sus políticas de contratación de personal generar empleo para personas de la tercera edad, que han demostrado fehacientemente ser más responsables, estables y honestos que cualquier persona.

La vejez es un período difícil para el ser humano, y en esta fase se requieren cuidados especiales, protección y asistencia médica y social. Muchas veces, el abandono que padecen los ciudadanos de la tercera edad es tan fuerte que se podría calificar de maltrato, ya que con frecuencia carecen de las atenciones básicas, se les insulta verbalmente, se les ignora, se les trata como inútiles y se les priva de los cuidados mínimos.

Es necesario desarrollar políticas que promuevan la protección social para nuestros adultos mayores, contando con asilos y hospitales de calidad. Los gobernantes deben sensibilizarse ante las necesidades de las personas de las tercera edad y promover aumentos significativos en las pensiones de supervivencia, que sean acordes a la época que vivimos y no las de hace 50 años, con las cuales los ancianos puedan solventar sus gastos con decoro; y por otro lado, los empresarios deben abrir su mente para brindarles empleo dentro de su equipo de trabajo. Por último, los familiares tienen que asumir responsabilidades en el cuidado de sus padres. Todos debemos respaldar a estas valiosas personas, que durante su juventud aportaron lo mejor de sí al Estado, la sociedad y la familia.

Un día también seremos adultos mayores y es posible que la sociedad nos discrimine por nuestra edad, como hoy sucede con los valiosos ciudadanos de oro, que tienen aún mucho que dar a nuestra patria.

imagen_es_percepcion@yahoo.com

Más noticias de Opinión

Herramientas

Videos

multimedia

© Copyright 2012 Prensa Libre. Derechos Reservados.

Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.