Iniciar Sesión
Registrarse
  Preguntas frecuentes
  |  
¿Olvidó su contraseña? 

Prensa Libre

15/04/13 - 03:17 Opinión

Comienza era en Venezuela

La victoria del candidato oficial Nicolás Maduro por un poco menos del 2 por ciento de diferencia con respecto al opositor Henrique Capriles, abre una nueva etapa política en Venezuela, que demuestra la clara división del país y que ha comenzado un gobierno que, aunque basado en las ideas del fallecido presidente Hugo Chávez Frías, debe ser distinto para capear la incierta situación económica del país.

EDITORIAL

Vale la pena señalar que los venezolanos dieron una muestra adicional de su costumbre a manifestarse por la vía de los votos, al participar de forma mayoritaria, casi el 79 por ciento de los 19 millones de ciudadanos inscritos para votar. Lo hicieron sin que se realizaran incidentes en número suficiente como para poder señalar algún tipo de inconformidad o de preocupación con los resultados, ya que, a causa de la tecnología puesta a disposición, pudieron ser conocidos en tiempo muy corto.

La nueva etapa política venezolana demuestra que el chavismo, es decir el gobierno sin Hugo Chávez, resistió la muerte de su caudillo. Y la otra, que el inicio de este gobierno puede tener problemas para cumplir sus promesas de campaña como resultado de las consecuencias en los campos económico y social de las políticas y en general las actuaciones del presidente antecesor, lo que le provocaría un rápido descenso en la popularidad.

El movimiento político basado en los criterios económico y político de Chávez tiene el reto de mantenerse unido y evitar las escisiones que normalmente ocurren en fenómenos políticos basados en una persona, no en una ideología. Por su parte, le toca a Capriles mantenerse en el papel de opositor al gobierno de Maduro, quien a la vez puede dar una gran muestra de madurez por medio de gobernar tomando en cuenta que más del 49% de los venezolanos prefirieron la otra opción política.

Esta actitud de las principales agrupaciones políticas venezolanas es fundamental para iniciar el gobierno que tiene como meta terminar con la dependencia de la exportación de petróleo, cuyos precios hasta ahora le han sido favorables, lo cual puede cambiar en un tiempo corto y sobre todo inesperado y súbito.

En el campo social, Maduro tiene el reto de realizar algunos cambios, no necesariamente tajantes, en los programas sociales iniciados por Chávez y que fueron base de su popularidad. Es un hecho que no se puede regresar a la etapa pre-chavista, pero al mismo tiempo es imposible mantener el ritmo mantenido por el gobernante anterior. Pero de eso podrá hablar pronto el candidato triunfador, cuando comience su presidencia.

Maduro expresó que a partir de hoy la vida continúa, e hizo llamados a la paz interna y a la unión del país y al trabajo conjunto, por lo que ahora tiene la obligación de hacer todo lo posible porque esas palabras sean convertidas en verdades, así como corregir los errores de corrupción e ineficiencia, en la única mención de crítica a lo que él llamó su “padre político”, pero recordando que el 20 por ciento que no votó tiene desencanto con el sistema.

Más noticias de Opinión

Herramientas

Videos

multimedia

© Copyright 2012 Prensa Libre. Derechos Reservados.

Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.