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02/04/13 - 03:48 Opinión

Efectos de la falta de información

Poco cuidado ha tenido el Gobierno en explicar todos los porqués y detalles de dos decisiones a su criterio explicables: crear el Fondo para el Desarrollo Social (Fodeso), así como entregar 348 mil metros cuadrados a la orilla del mar para que una empresa española instale una terminal de contenedores al lado de Puerto Quetzal, temas ambos que han generado comentarios diversos.

EDITORIAL

La sustitución del maloliente Fonapaz por el Fodeso quedó descuidadamente en el aire, sin presentarse sus detalles ante la opinión pública. De no ser por el trabajo investigativo de nuestros reporteros, muchos aspectos relacionados con estos temas no habrían salido a luz y seguiría una senda de imprecisiones y juicios cuyo final sería una condena basada en presunciones derivadas de los desconocimientos ya mencionados.

El otro caso muy delicado, por sus indudables consecuencias para la gobernabilidad del país y la credibilidad del Gobierno, lo constituye la decisión relacionada con la terminal de contenedores en Puerto Quetzal. Se ha criticado por diversos sectores, que si bien algunos pueden ser acusados de vinculaciones ilegales y no se puede negar que los políticos opositores tienen interés en criticar al Gobierno, como antes lo hizo el actual partido oficial, tampoco es válido asegurar que toda crítica es malintencionada y que se deriva de personas con intereses directos.

Falla el Gobierno cuando hechos de este tipo quedan en penumbra. En el primer ejemplo, nada se ha dicho de que a juicio del actual régimen hay diferencias en los fideicomisos, porque el de Fonapaz no era fiscalizable, dependía de la Presidencia, captaba donaciones de países amigos y se manejaba con discrecionalidad, pero al de Fondeso lo supervisará el Ministerio de Desarrollo para manejar los Q800 millones de presupuesto durante el quinquenio de su vigencia. Deberá adjudicar sus obras por medio de Guatecompras, estará sometido a la Contraloría y será fiscalizado por el Congreso.

Una percepción igualmente imprecisa provoca la terminal del Pacífico, que también según el régimen convertirá al puerto en un sitio importante para carga y reenvío de contenedores a otros destinos, y facilitará la lucha contra el contrabando y el narcotráfico. El Gobierno debe tomar en cuenta la importancia de informar precisamente sobre sus decisiones. Es un yerro peligrosamente frecuente omitir información, lo que da paso a imprecisiones, manipulación o medias verdades.

Es fundamental que el Gobierno explique por qué a su juicio esas dos decisiones son correctas, así como referirse a los mecanismos de fiscalización y control que ayuden a la transparencia diseñada prometida. En este aspecto habrá vigilancia puntual de la sociedad civil y los medios de comunicación, para descubrir y denunciar cualquier interés espurio, ya sea nuevo o anterior. La información previa y abierta, así como los anuncios en fechas mejor escogidas, permitirán que posteriormente sea fácil para analistas y comentaristas coincidir con el Ejecutivo en la calificación positiva de las decisiones que tome.

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