Registrarse ¿Por qué registrarse?

Con tu usuario podrás:


- Ingresar al visor de la edición impresa
   de Prensa Libre

- Comentar cada nota publicada
   *ver términos y condiciones de uso
   del portal

- Obtener beneficios y promociones
   para usuarios registrados de
   Prensalibre.com


Olvidó su contraseña?

18/04/13 - 03:08 Opinión

Enmiendan error en proceso judicial

La Corte de Constitucionalidad (CC) dio, sin duda, un polémico pero importante paso para consolidar el sistema judicial guatemalteco. Ayer, el Juzgado Primero A de Mayor Riesgo, en cumplimiento de la resolución de ese alto organismo, pidió al tribunal que conoce el caso contra los generales José Efraín Ríos Montt y José Mauricio Rodríguez Sánchez que remita el expediente a esa judicatura, cuya titular, Carol Patricia Flores, convocó para hoy, a las 14 horas, a las partes para pronunciarse sobre el futuro del histórico juicio.

EDITORIAL

El espíritu de la resolución de la CC es que se cumpla con el debido proceso, y esto podría implicar que sea anulado todo lo actuado por los jueces Miguel Ángel Gálvez y Jazmín Barrios. Esta última, en la audiencia de hoy, está obligada a enviar el expediente completo a la jueza Flores, lo que significa que dejará de conocer el caso. No podrá dictar sentencia porque, al igual que el juez Gálvez, ya conoció un proceso del cual se ha formado criterio y, en aras del fiel cumplimiento de la doctrina y ordenamiento jurídicos, ambos quedan fuera.

La eventual y francamente difícil posibilidad de desobediencia en el proceso pondría al sistema legal del país en un brete, porque afianzaría el criterio de los defensores, para quienes no se ha cumplido con el respeto al debido proceso. No se puede olvidar que también el sistema de justicia está enjuiciado en cuanto al elemento fundamental de balance y de respeto a las normas, como ocurre en los países de sistemas judiciales sólidos.

Este caso ha generado mucho ruido en el ambiente nacional. Ha habido numerosas muestras de presión sobre los tribunales para conseguir una sentencia por genocidio o para que sea en sentido contrario. La trascendencia del caso va mucho más allá que la condena contra dos militares, porque, evidentemente, los testimonios presentados durante el proceso han sacudido la conciencia nacional, dejando al descubierto detalles de un pasado innegable, doloroso y difícilmente comprensible.

Al mismo tiempo, las críticas de la defensa en cuanto a situaciones procesales que deberán ser explicadas en su momento han dejado en entredicho la fortaleza del formalismo legal en nuestro sistema. Ayer mismo ocurrió un hecho que evidencia desbalance, cuando fueron limitadas a cinco minutos las intervenciones de los peritos de descargo propuestos por los abogados, quienes señalaron que ese límite de tiempo no lo tuvieron los testigos de cargo.

Es importante señalar que esta decisión no significa de ninguna manera el triunfo de los acusados, y que debe ser vista como una muestra de independencia de criterio, que sin duda provocará reacciones encontradas. Lo que se debe exigir es precisamente que cualquier juicio tenga balance, cuya ausencia mancharía el veredicto y el sistema, que tiene aspectos de fondo, pero también de forma, como en este caso. Se debe exigir drasticidad en el cumplimiento de las normas y sería desafortunado que un error así destruyera un proceso cuyo peso histórico es evidente.


Más noticias de Opinión

Herramientas

Último momento

encuesta

¿Qué medidas tiene que adoptar la SAT para recuperar la recaudación?

Ampliar la base tributaria

Perseguir a evasores

Cobranza a morosos

Combatir el contrabando

Reducir la defraudación

Aumentar control en aduanas

Multimedia

multimedia

© Copyright 2012 Prensa Libre. Derechos Reservados.

Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.