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15/02/14 - 00:00 Opinión

Aleph

¿Existe o no?

O a este patio colonial no ha llegado el Estado de Derecho o es que algunos le están cambiando el sentido a esa expresión tan manoseada en los últimos tiempos. En el primer caso, podríamos pensar que estamos ante un viaje al pasado, exactamente doscientos años atrás, cuando la autoridad era concebida como algo de carácter absoluto que permitía hacer y decir lo que quería a quien tenía el poder. A esto se le llamó en Roma legitus solutos, que significaba “legislar solo”. En el segundo caso, podríamos pensar que muchos están vaciando de contenido el término Estado de Derecho para justificar acciones que parecen legales y legítimas, pero en el fondo atentan contra el Estado que dicen proteger.

CAROLINA ESCOBAR SARTI


¿Existe un Estado de Derecho en Guatemala? El Estado de Derecho tiene pocos años de querer anidar en nuestras sociedades occidentales. Solo unos doscientos años en realidad. Primero, el Estado era personificado por el rey e instituciones como el ejército, la burocracia y la aristocracia. En esta primera forma suponía un Estado donde la autoridad encargada de imponer la ley también debía someterse al imperio de la ley. En un segundo momento, el Estado de Derecho pidió, además, extender el control judicial a la actividad administrativa, con el fin de que el Estado rompiera la impunidad frente a sus propias acciones.

Al final de la I Guerra Mundial, el concepto de Estado de Derecho vivió un tercer momento, e incluyó la legitimación democrática del poder del Estado que debe someterse a la ley.

Viendo lo anterior, eso del Estado de Derecho parece no existir en este país, o si existe, es solo para algunos y en sus fases iniciales. Las instancias del Estado atienden diligentemente las demandas de esos “algunos”, ponen la Constitución a su servicio, reciben sus prebendas, retuercen la ley a su favor y obedecen sus mandatos. Así que en Guatemala todo apunta a que hay un gallo gallina entre el legitus solutos y un Estado de Derecho privatizado, que no alcanza para todo el mundo. ¿Acaso no le viven torciendo el cuello a la Corte de Constitucionalidad (CC), como al cisne aquel del poema? ¿Acaso no tenemos en el Sistema de Justicia nuestro talón de Aquiles?

Los supuestos guardianes de la Constitución han sido unos diestros magos en la interpretación de la ley. Su último acto de magia dejó fuera de su cargo, antes de tiempo, a la fiscal general y jefa del Ministerio Público, doctora Claudia Paz y Paz. Eso ya lo sabemos. Con ello reafirmaron que, teóricamente, sí hay algo que se llama Estado de Derecho, pero dejaron muy claro cómo, para qué y para quiénes funciona. Es un hecho, también, que la fiscal ha realizado un buen trabajo que nadie ha podido negar, lo cual nos vuelve a la pregunta del millón: ¿por qué la prisa en sacarla solo siete meses antes de su cargo? ¿Qué procesos penales se encausarán y contra quiénes en este tiempo? ¿Cuáles procesos dejarán de abrirse a conveniencia? ¿Se afectarán por ello las elecciones 2015? ¿Veremos procesos de criminalización de la demanda social? ¿Se afectará la desarticulación de redes criminales?

Kelsen ha hecho una crítica a la expresión de Estado de Derecho, diciendo que: “Todo Estado es por sí mismo un Estado de derecho y por lo tanto el concepto de Estado de derecho es un pleonasmo (reiteración) para construir un Estado, ya que un Estado está fundado necesariamente sobre el Derecho; puesto que Estado no puede ser otra cosa que un ordenamiento jurídico”. Luego de haberle propinado, en nombre del Estado de Derecho, otro golpe mortal al Estado guatemalteco, queda claro que los magistrados de la CC no entienden el significado de la palabra Estado.

Por otra parte, ante la defensa del trabajo de la Fiscal por gobiernos extranjeros y cooperación internacional, los sectores más reaccionarios defienden la soberanía de una Guatemala que, económica y culturalmente, se ha abierto generosa a capitales y modales extranjeros. O sea que al final debemos ser soberanos solo para responder a temas de derechos humanos, pero para lo demás ¿hay aquí Estado o no?


cescobarsarti@gmail.com

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