Registrarse ¿Por qué registrarse?

Con tu usuario podrás:


- Ingresar al visor de la edición impresa
   de Prensa Libre

- Comentar cada nota publicada
   *ver términos y condiciones de uso
   del portal

- Obtener beneficios y promociones
   para usuarios registrados de
   Prensalibre.com


Olvidó su contraseña?

13/03/13 - 00:00 Opinión

A CONTRALUZ

Fantasmas del caudillo

¿QUÉ PASARÁ EN VENEZUELA después de la muerte de Hugo Chávez? Es muy probable que el chavismo retenga el poder en las próximas elecciones, aunque la oposición se podría convertir en un contrapeso fuerte, ya sin la imagen cohesionadora que representaba el extinto comandante, ahora convertido en un ícono. Esas masas que se sienten huérfanas y que derramaron lágrimas sobre el féretro de su líder serán fieles al chavismo en las votaciones. Las políticas populistas, respaldadas en el uso ilimitado de la riqueza petrolera

Haroldo Shetemul

HAROLDO SHETEMUL

para darle vida a su proyecto de apoyo a los sectores desposeídos, convirtieron a Chávez en casi un semidiós y sentaron las bases de su revolución.

SIN EMBARGO, COMO MUY BIEN lo acaba de decir Maduro: “Yo soy hijo de Chávez, pero no soy Chávez”, la situación del chavismo y su influencia en el ámbito venezolano e internacional probablemente tendrá cambios, lentos, pero marcados. Después del previsible triunfo chavista en los comicios, Maduro deberá sortear tres grandes retos para conservar ese respaldo popular: mantener una difícil unidad dentro de su partido, definir el uso de los recursos petroleros para financiar sus programas y el apoyo externo, principalmente a Cuba, y, sobre todo, renegociar la enorme deuda con China comunista.

EL CHAVISMO NO ES GRANÍTICO y su unidad estará en función de hasta dónde Maduro puede ser un líder cohesionador y si la crisis le permitirá seguir despilfarrando recursos provenientes del petróleo. Además, el nuevo presidente encuentra instituciones estatales debilitadas que se movían en función de los deseos o intereses de Chávez. Ahora sin su guía, Maduro deberá hacer frente a la crisis económica y comprender que la riqueza petrolera no es un cheque en blanco, lo cual Chávez siempre soslayó, y que podría llevar a recortes de servicios y subsidios, así como pensar en la devaluación de la moneda, lo que afectará su base social. Ese panorama también podría reflejarse en una revisión de la política gamonal que Chávez mantenía por medio de la Alternativa Bolivariana para las Américas y el millonario subsidio petrolero a Cuba.

PERO AÚN HAY MÁS: el poderío político y económico que lucía Chávez se sostenía gracias a créditos por más de US$40 mil millones de China, otorgados entre el 2008 y el 2012. El gobierno chino no es ninguna hermanita de la caridad y exigió que el pago fuera con 400 mil barriles diarios de petróleo, con la meta de subir a un millón diarios, a un precio de US$50 por barril, o sea a menos de la mitad del precio de mercado. Además, el transporte del crudo a China lo paga Venezuela. Más temprano que tarde, Maduro recibirá a emisarios chinos que querrán renegociar esa deuda con creces, cuyo pago podría afectar la política de asistencia a manos llenas a Cuba, Nicaragua y Bolivia. De esa cuenta, el ideario chavista no pasa solo por mantener fresco en la mente de la izquierda latinoamericana al ídolo de la revolución bolivariana, sino que esta dependerá de cómo Maduro pueda enfrentar sus compromisos financieros internacionales y paliar la crisis interna.


Más noticias de Opinión

Herramientas

Último momento

encuesta

¿Qué opina que vecinos Totonicapán soliciten regulación de ventas de licor? ¿Apoyaría esta medida?

No

Las más Leídas

Multimedia

multimedia

© Copyright 2012 Prensa Libre. Derechos Reservados.

Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.