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25/11/12 - 00:00 Opinión

Escenario de vida

¿Fin del mundo 2012?

Hace unos meses tuve la oportunidad de estar en el Observatorio Griffith de Los Ángeles, California, donde se exhibe una superproducción sobre el final del ciclo del calendario maya. Debido a las tantísimas dudas suscitadas por cientos de miles de personas de si la fecha del 21 de diciembre es o no motivo de preocupación, el Observatorio recabó información real sobre los mayas para desmentir toda especulación de que el planeta Tierra estaba por llegar a su fin. Pseudocientíficos habían distorsionado la información convirtiéndola en algo sensacionalista, asunto preocupante para el mundo académico y científico global.

VIDA AMOR DE PAZ


En primera instancia, el director de Griffith, Dr. E. C. Krupp, preparó este tema para la National Academies of Sciences y el H. R. MacMillan Space Centre, entre otros. Esta presentación dio pie a un mega show que presencié con la vista panorámica del cosmos y cómo se verán los planetas en diciembre del 2012, brindándonos datos científicos muy bien enhebrados, y un video que ilustra un caos que jamás sucederá. Es así como el observatorio tranquiliza a las grandes masas de que no habrá ningún incidente caótico.

Al anticipar el interés del público en el tema, el show relacionado con el 13 Baktún fue bautizado con el nombre de “¡El tiempo se acabó. Fin del mundo 2012”, y con un título así pensaron garantizarse la cobertura de los medios. Al principio el nombre me tomó por sorpresa, pues creí que sería similar a otros filmes hollywoodenses que han promovido la ansiedad y el miedo en millones de personas alrededor del mundo. No obstante, fue todo lo contrario y me llamó poderosamente la atención que Guatemala ocupa un importante rol dentro del mismo. El mensaje final es que no existe posibilidad de una calamidad calendárica ni catástrofe planetaria.

Pareciera que el ser humano tiende a querer profetizar cuándo se terminará el mundo. Recientemente lo vivimos cuando cambiamos de siglo con el Y2K, y en todo el planeta se prepararon para lo peor al pensar que las computadoras dejarían de funcionar y la vida en el planeta se trastornaría. La predicción de Nostradamus también reveló que al final del siglo pasado habría hambruna, polución y se revertirían los polos, y predijo que en el 2000 habría llamas solares, fuertes terremotos y explosiones sísmicas. Aunque este año tuvimos un terremoto en Guatemala, no confirma que estemos próximos a llegar al fin del mundo.

Lo que sí es cierto es que con nuestro comportamiento nefasto hacia el planeta hemos venido distorsionando el clima, y hay océanos más calientes que guardan más energía. Por ello, vienen bestiales megatormentas como Sandy, acaecida en las costas del este de Estados Unidos, todo por el calentamiento global. Al contaminar la Tierra y su atmósfera estamos rebasando el punto de equilibrio al alterar el clima, y al pensar en forma negativa también enfermamos al planeta, ya sea por nuestra inacción o por nuestra ambición. Pero si pensamos positivamente, seremos proactivos para enmendar errores. El 13 Baktún y cambio hacia una nueva era, nos da la oportunidad de evitar que los pronósticos nefastos se conviertan en una realidad. Felicito al Observatorio Griffith por la información científica.

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