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25/11/12 - 00:00 Opinión

Tiempo y destino

Formidable hazaña de cuatro buenos amigos

Se encuentran en esta capital, de paso, cuatro jóvenes amigos que viajan en bicicleta, de Los Ángeles, California, a Río de Janeiro, la fabulosa capital de Brasil.Dos son estadounidenses, uno inglés y el cuarto nació en Guatemala. Se trata de Miguel Ortiz Juárez, nieto del profesor de filosofía y escritor Rigoberto Juárez Paz, oriundo de El Jícaro, municipio del departamento de El Progreso.

LUIS MORALES CHúA


Arrancaron el 1 de octubre y terminarán en marzo próximo. Cuando ingresen a Río, habrán recorrido 11,500 millas, equivalentes a 18,507 kilómetros.

El viernes por la noche, la familia Ortiz Martínez los agasajó con una cena, en la misma casa de la zona 14, donde Miguel pasó su niñez, antes de partir junto a sus padres, Miguel Ángel Ortiz Martínez y Celia Ortiz, y su hermana Anna Victoria, a radicarse en Indiana, Estados Unidos. Fue anfitriona, Karina, hermana de Miguel.

Antes de la cena, su prima Ana Lucía Morales Ortiz, estudiante de Sociología en la Universidad del Valle de Guatemala, los entrevistó y esto fue lo que le respondieron:

—Comencemos contigo. Di tu nombre, edad y ocupación.

—Miguel Ortiz Juárez Paz, 28 años, veterinario.

—Ahora, tú

—Josh Orem, 28 años, maestro de educación primaria. Soy estadounidense.

—Tu turno:

—Dominic Smith, 29 años, me dedico a la producción de audio visuales. Soy inglés.

—¿Y tú?

—Andrew Robinson, 28 años, También producción audio visual. Soy estadounidense.

—¿Cuántos kilómetros avanzan diariamente?

—Como promedio, unos 100. Algunos días hemos recorrido 160.

—¿Cuánto tiempo les llevará completar el recorrido?

—Seis meses.

—¿Cuál es el propósito del viaje?

—Conocer América Latina y comprender a su gente. Miguel viene a reconocer sus raíces latinas, ya que se fue muy niño a los Estados Unidos.

—Ahora pregunto a ti, Miguel, ¿Qué haces en los Estados Unidos?

—Trabajo como veterinario y me especializo en perros y gatos.

—Y ustedes, ¿Dominic y Andrew?

—Producimos audiovisuales.

—¿Josh?

—Trabajo social con personas de la calle y drogadictos.

—¿Por qué escogieron como meta final a Río de Janeiro?

—Por su famoso carnaval. Queremos verlo y oírlo de cerca, en vivo y a todo color.

—¿Qué tal el camino ya recorrido?

—¡Buenísimo! Hemos recibido mucha ayuda, especialmente en Oaxaca y Sinaloa. Nos han dado posada y comida. Es gente que derrocha amabilidad.

—¿Algunas situaciones especiales?

—El calor ardiente de Baja California; aguaceros en Manzanillo; fuertes vientos en Oaxaca y Sinaloa, y ¡las montañas de Guatemala!

—¿Y de las cosas buenas?

—Hemos compartido tiempo y charla con otros viajeros y algunas familias locales. Dimos algo de la poca comida que traemos. Y hemos recibido de ellos y de ellas. Pero, lo mejor es entrar en contacto con la cultura latinoamericana. Es agradable conocer la variada gente del mundo.

—¿Se les han pinchado las llantas?

—16 veces.

—¿Los tramos más difíciles?

—La entrada a Guatemala. Las bicicletas se nos descompusieron 5 veces el mismo día.

—¿Sus mejores impresiones?

—La gente de Guatemala. Cariño, buen humor, disposición a ayudar.

—¿Las peores?

—En Los Ángeles. Desde varios automóviles nos tiraron objetos basura, con ánimo de lastimarnos. En México nos robaron algunas cosas. Nada importante. Estamos contentos. Y vamos alegres a nuestra cita con la cultura brasileña.


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