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09/04/13 - 00:00 Opinión

REGISTRO AKÁSICO

Gana pierde

En los últimos años, los procesos democráticos han sido desnaturalizados en la universidad nacional. Una ley anticuada permite procesos retorcidos que ofrecen ventajas a grupos que se han apoderado de la institución, privatizándola de hecho. La integración de las juntas directivas demostró manipulación por parte de los profesores con derecho a voto, porque no todos lo tienen. La respuesta fue la creación de un movimiento estudiantil por la autonomía y la reforma universitaria. Se firmó un acuerdo para proceder,

ANTONIO MOSQUERA AGUILAR

que fue conculcado por el reelecto rector Estuardo Gálvez Barrios. Con vocación represiva se denunció ante el Ministerio Público a dos señoritas estudiantes para intimidar a cualquier movilización a favor del cambio que pueda afectar a los dueños de la universidad.

A veces, algunos académicos consiguen imponerse en elecciones. Sin embargo, son numerosos los ejemplos en los que se enerva esa decisión. Las Escuelas de Trabajo Social y la de Ciencias Psicológicas son ejemplo de procesos de impugnación que consiguen prolongar a los funcionarios antiguos sin ninguna legitimación. En los centros universitarios regionales, los procesos eleccionarios son una ficción y los controles administrativos pasan sobre cualquier dirección académica.

Ahora resulta que una elección en el Consejo Superior Universitario es objeto de exaltada oposición. El reelecto decano de la Facultad de Ciencias Económicas, José Rolando Secaida Morales, se ha caracterizado por remodelaciones y pintar edificios; así como perseguir sin piedad a los que deseen manifestar alguna simpatía por vertientes teóricas críticas del capitalismo. Explicable su posición, pues se le conoce por ser hombre de confianza de los licoreros; quienes hoy prefieren que se les llame azucareros. En efecto, después de haber sido subgerente del ingenio El Baúl, pasó a ser presidente de la Distribuidora Azucarera de Guatemala, y finalmente miembro de la Asociación de Azucareros de Guatemala, Sociedad Anónima.

No debe estar muy ocupado en la decanatura porque ha sido reelecto tres veces como representante en la Junta Monetaria. De esa cuenta, la universidad pública personifica los intereses de los patrones del azúcar en la entidad que dirige la política nacional monetaria. No contento con sus pasados servicios, pretendió reelegirse por cuarta vez. En votación ocurrida el 13 de marzo en el Consejo Superior Universitario, fue vencido por Rodrigo Ponce Chavarría, profesional experto en asuntos de economía nacional y director de medios de comunicación especializados.

Nuevamente, aparece la güizachada: perpetuarse equivale a sostener su propiedad de la Usac. Así, Secaida ha recurrido a la vía administrativa y de manera inmediata accionó de amparo ante el Organismo Judicial. La consecuencia consiste en dejar sin representación a los universitarios en la Junta Monetaria. Las voces que cuiden de los pequeños ahorrantes continuarán sin escucharse.

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