Opinión

¿Legal o moral?

Estoy totalmente perplejo, y no soy el único que se siente frustrado y desconcertado con los últimos acontecimientos. Este domingo un diario hizo una descripción de cada uno de los criminales, asesinos, secuestradores y violadores condenados que murieron como consecuencia del rescate de Pavón.

CARLOS ENRIQUE ZÚÑIGA FUMAGALLI

Estos condenados eran los amos y señores en dicha prisión. Ellos eran los patrones de la cárcel, por encima de las autoridades supuestamente responsables. Desde su paraíso cometían crímenes protegidos por los muros de la cárcel. ¡Que ironía! No era un castigo, sino una fortaleza para aislarlos de la verdadera justicia. ¡Alcaide y guardias de choleros de los presos!

Los “señores” eran propietarios de empresas de bienes raíces dentro del penal. ¡Vendían y alquilaban apartamentos, casas y terrenos propiedad del Estado dentro de la cárcel! Cobraban más de Q200 mil por arrendamiento y más de Q600 mil por “protección” mensuales de parte de los demás reclusos. Los “señores de la tinieblas” vivían como reyes en sus casas “privadas” dentro del penal.

Casas que cualquier ciudadano honrado desearía tener, con todos los enseres y comodidades que se puedan imaginar.

Tenían “negocios” dentro y fuera de la cárcel; seguían asesinando, secuestrando, extorsionando, asaltando, violando y distribuyendo drogas sin ningún límite. Robaban vehículos afuera y los introducían en Pavón para pintarlos y cambiarles registros, para luego venderlos “legalmente” afuera. ¡Sí, todo esto ocurría adentro de Pavón! Tenían gimnasios de lujo, cantinas y bares, tiendas, salones de billar de lujo, una cadena de distribución de drogas y cualquier negocio ilícito que se les ocurra dentro de Pavón. ¿A quién en su sano juicio se le puede ocurrir que iban a ceder su reino sin presentar resistencia ante la recuperación del penal por parte de las autoridades? ¿A quién se le ocurre que sus cómplices asesinos pueden ser testigos fiables en contra de las autoridades que les arruinaron todo su paraíso criminal? ¿Cómo pueden valorar más la vida de animales psicópatas asesinos que la de tantas víctimas inocentes de sus crímenes?

Violaban a quien se le diera la gana. Si llegaba una señora con su hija o nieta a ver a un reo, y eran de su agrado, eran obligadas a tener sexo y a satisfacer todas las perversidades de esos asquerosos asesinos, bajo amenazas de asesinar al familiar que estaba prisionero.

¡La peor escoria social! ¡Basura que no tiene ni madre de pedir derechos! ¿Y a estos animales despiadados es a quienes el procurador de los Derechos Humanos defiende? Miserables asesinos, igual que ellos, son ahora los testigos que irónicamente la Cicig y los fiscales aceptan y protegen para juzgar a guatemaltecos valientes que cumplieron con su deber como no lo hace ninguno de los cobardes que ahora los persiguen.

¿Qué persona honesta va a querer ejercer esos puestos si predominan los derechos de los asesinos? Llegó el momento de tomar partido: o estamos en contra del crimen o no. Los buenos no pueden vencer a los malos actuando como la Madre Teresa; no seamos ingenuos.

Cuando se trata de sobrevivir, hay que defenderse. El mundo hoy es más seguro con ellos muertos.

¡Basta de perseguir a los buenos ex funcionarios! “En este país pueden manosear lo jurídico a su antojo, pero lo inmoral lo juzga Dios.” CEZF.


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