Iniciar Sesión
Registrarse
  Preguntas frecuentes
  |  
¿Olvidó su contraseña? 

03/01/13 - 00:00 Opinión

IDEAS

Mayor de edad

Si bien cada momento de nuestra vida es especial, único e irrepetible, hay edades más relevantes que otras en nuestro devenir por esta tierra. Tú acabas de llegar a una de las importantes. Esa edad en que, por lo menos legalmente, uno ya es responsable de todos sus actos. Esa edad que separa a los niños de los adultos, cuando ya se les llama “mayor de edad”, sean o no maduros. Aunque la madurez puede llegar en algunos mucho antes y en otros nunca, nuestra cultura considera que a partir de este momento las personas ya pueden, y deben, tomar sus propias decisiones y pagar las consecuencias.

JORGE JACOBS A.

Tú has llegado ya a ese momento, a ese parteaguas en la vida. La niñez se quedó atrás. El resto de la vida —tu vida— está por delante. Aunque para mí siempre seguirás siendo mi niña, la realidad es que ya no lo serás. Ya eres una mujer.

A partir de ahora empieza la etapa en la que tienes que encontrar tu propio camino, dejar la sombra protectora de tus padres y empezar a reconocer el mundo bajo otra perspectiva, continuar sola el proceso de creación de ti misma.

A pesar de que siempre estaremos allí para apoyarte, acompañarte, darte ánimo y consolarte, y seremos el hogar al que puedes regresar a confortarte y recuperar fuerzas entre batallas, ya llegó la hora de que empieces a volar por ti misma. Que abras tus alas y vueles cada vez más alto.

Por más que uno como padre quisiera que el tiempo se detuviera y que siempre estuvieras bajo mi protección, sé que eso no es posible ni es así como debiera ser. Dios solo nos presta a los hijos un tiempo para que los eduquemos y preparemos para enfrentar la vida. Al final, nuestra mayor realización es ver que hemos cumplido la misión encomendada y que nuestros hijos sean personas de bien, personas felices, personas realizadas. Eso es lo único que espero de ti.

Lo más importante que te pude enseñar en esta vida, ya lo hice. Quizá no con cátedras doctorales, pero sí con el ejemplo. Probablemente en este momento no logres captarlo en su totalidad, pero sé que esos principios y valores están en tu corazón y en el momento oportuno los encontrarás.

Debes tener claro que la “edad adulta” —la vida en general— no es solo un lecho de rosas. Habrá muchos obstáculos, complicaciones, decepciones en el camino. Pero no hay que desmayar. Hay que seguir avanzando porque los que perseveran son los vencedores.

Encontrarás que no todas las personas son “de bien”, aunque estos sean los más. Algunos te decepcionarán, otros te traicionarán. Pero no debes perder la esperanza en la humanidad. Aprecia y valora a los verdaderos amigos que vas encontrando a lo largo de tu senda, son el más valioso tesoro. Trata de no desconectarte de los amigos de la niñez; generalmente son los más sinceros.

Sobre todo, trata de vivir tu vida a plenitud. No vivas la vida de nadie más. Lo importante es que cada vez que vuelvas la mirada, estés feliz, orgullosa y satisfecha del camino recorrido.

Sabes que siempre que me necesites, estaré esperando tu llamada.

PS: Si usted todavía tiene hijos pequeños, aproveche el tiempo con ellos al máximo. Cuando menos lo sienta, ya habrán crecido.

Más noticias de Opinión

Herramientas

Videos

multimedia

© Copyright 2012 Prensa Libre. Derechos Reservados.

Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.