Registrarse ¿Por qué registrarse?

Con tu usuario podrás:


- Ingresar al visor de la edición impresa
   de Prensa Libre

- Comentar cada nota publicada
   *ver términos y condiciones de uso
   del portal

- Obtener beneficios y promociones
   para usuarios registrados de
   Prensalibre.com


Olvidó su contraseña?

07/05/13 - 00:00 Opinión

REGISTRO AKÁSICO

Metiendo la pata

Algunos países han sido expuestos ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) como remisos a la aceptación de solución de conflictos bajo la luz de la buena fe. En efecto, México demandó a EE. UU. por la condena a muerte de 51 mexicanos sin previa asistencia consular. En el 2008, la Suprema Corte de EE. UU. negó el pedido de revisión señalado en la sentencia internacional. Era muy simple: bastaba con poner a consideración de la Corte si la dilación en la protección consular habría determinado un camino diferente en el juicio.

Antonio Mosquera Aguilar

ANTONIO MOSQUERA AGUILAR

Pero es conocido el desprecio por el derecho internacional en la derecha allí.

Chile ha sido demandado tanto por Bolivia como por Perú para que acuda ante la misma, para solución de sus diferendos fronterizos. No obstante, prefiere armarse y andar presumiendo con su ejército, a mantener relaciones normales con sus vecinos. Nicaragua demandó al gobierno colombiano ante la CIJ para fijar los límites y derechos marítimos en el Caribe. Colombia también fue demandada por Ecuador por daños debidos a la fumigación aérea tóxica de zonas fronterizas. Colombia ha quedado expuesta como un Estado sin cuidado por la equidad.

Guatemala y Belice sin sendos referendos podrían haberse sometido a la jurisdicción internacional. Pero Guatemala observa una disposición constitucional que Belice no tiene. De esa cuenta, Belice cedió, aceptando que la población de ambos territorios se comportara como una sola voluntad para acudir ante la CIJ. No pidió que se cambiara la Constitución Política de la República de Guatemala.

La oposición beliceña obligó a su gobierno a que la decisión sea efectivamente respaldada por una mayoría democrática, estableciendo un mínimo de 60% del padrón. No se opusieron al acuerdo, pues piensan que su población tiene una vocación pacífica y desea establecer plenas relaciones con Guatemala. En contra, los diputados guatemaltecos que firmaron una adhesión al zigzag en política internacional carecen de propuesta para solucionar el conflicto con Belice.

Todo deriva de que los promotores internacionales de la narcoactividad, los responsables pasajeros del Estado guatemalteco, buscaron “cooperación” internacional para realizar el referendo. Después de mucho mendigar no obtuvieron nada. Entonces decidieron que lo pactado no valía y dejaron sin solución futura la controversia. Dirigir las relaciones internacionales es un privilegio del Ejecutivo, pero debe tener un plan estratégico razonable. La ciudadanía desea saber: ¿cuál es el camino para la solución del diferendo? ¿Cómo se amojonará la frontera? ¿Cómo se delimitará el mar territorial y patrimonial en el Caribe? Guatemala necesita fronteras seguras y no hay otra forma de conseguirlas sino a partir de la protección del derecho internacional.

Pero qué se va hacer, si una perinola dirige la política exterior de Guatemala. Como todos saben, la perinola no es solamente dos caras, sino muchas. En este caso, cayó la que dice: “Todos pierden”.


Más noticias de Opinión

Herramientas

Último momento

encuesta

¿Qué medidas tiene que adoptar la SAT para recuperar la recaudación?

Ampliar la base tributaria

Perseguir a evasores

Cobranza a morosos

Combatir el contrabando

Reducir la defraudación

Aumentar control en aduanas

Multimedia

multimedia

© Copyright 2012 Prensa Libre. Derechos Reservados.

Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.