Iniciar Sesión
Registrarse
  Preguntas frecuentes
  |  
¿Olvidó su contraseña? 

17/01/13 - 00:00 Opinión

IDEAS

Parón

Luego de esperar casi un año, ya entró en vigencia lo que faltaba del paquetazo fiscal: el nuevo Impuesto sobre la Renta. Creo que el gran público todavía no ha interiorizado el impacto que tendrá sobre sus finanzas el paquetazo, y por ello no ha reaccionado. Pero el momento de la verdad —y el consiguiente “desaceleramiento”— se acerca. Ya lo empiezan a sentir un poco conforme se han enterado de que el impuesto de circulación por lo menos se les duplicó con relación a lo que pagaron el año pasado.

JORGE JACOBS A.

Lo que todavía no han empezado a sentir son las retenciones que les harán en su sueldo, que luego no les serán devueltas como sucedía hasta el año pasado. Lo sentirán cuando les retengan un 20% más de lo que deberían retenerles y la SAT les diga que, como fue un “error” de redacción de los diputados —muy sospechoso, por cierto—, se lo van a acumular, y que el año entrante intente que se lo devuelvan.

Pero ese solo es el inicio, ya que al final es una cadena de mayores costos que se van acumulando a todo lo largo de la producción, con la consecuencia inevitable de incrementos en los precios de muchos productos. Y como la cadena siempre se rompe por el eslabón más delgado, quien va a terminar pagando el pato, en primera instancia, es el consumidor —que al final somos todos—, pero las empresas y hasta los ineptos tecnócratas detrás del mamarracho de marras sentirán sus efectos.

En muchas empresas, los cambios no han pasado desapercibidos y empiezan a frenar inversiones y gastos, a la espera de algún cambio o, en su defecto, como preparación para el reajuste que tendrán que hacer más adelante. Pero esas cosas no las ven los políticos, ni mucho menos los tecnócratas y burócratas que nunca han tenido que pagar una planilla ni ingeniárselas para sobrevivir.

Otto Pérez lo planteó como uno de sus grandes logros en el primer año. ¡Qué poca visión! Logró que aprobaran el paquetazo recetado por sus antecesores pero es él quien va a cargar con las consecuencias de tanta tontera impuesta a los tributarios. ¡Lástima! Tuvo la oportunidad de hacer una verdadera reforma que fomentara el crecimiento económico y, como consecuencia, los ingresos fiscales, pero no lo hizo. Prefirió dejarse llevar por los cantos de sirena ideologizados, condenando a la mayoría de guatemaltecos, pero especialmente a la clase media —que ingenuamente fue quien lo llevó al guacamolón—, a una peor vida.

Sí, por si no se ha percatado, usted, de la clase media, que probablemente les dio su voto a los patriotas, creyendo que serían “los menos peores”, este año le tocará pagar las consecuencias de esa decisión. Recuérdese cuando pague la calcomanía. Recuérdese cada vez que le retengan el ISR. Recuérdese cada vez que esté frente a una caja registradora.

Lo peor de todo es que no solo parará la economía, sino que además no logrará incrementar la recaudación fiscal en la medida que ellos esperan, simplemente porque no consideraron el daño que ocasionaría.

Afortunadamente, es tal la mediocridad, que redactaron muy mal el paquetazo y dejaron muchas cosas que pueden impugnarse, cosa que parece que se hará dentro de poco. ¡Ojalá que la CC resuelva conforme a derecho y no políticamente!

Más noticias de Opinión

Herramientas

© Copyright 2012 Prensa Libre. Derechos Reservados.

Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.