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Opinión

IMAGEN ES PERCEPCIÓN

Puedo morir en paz

Hoy me siento muy feliz de haber completado la última de estas tres importantes tareas en mi vida: “Escribir un libro”, cuyo tema pareciera superficial y sin importancia, pero cuando hablamos de imagen integral de una persona, es imposible concebirla, si no se observan buenos modales al momento de la comida, que es uno de los momentos más íntimos del ser humano, por ello me propuse la tarea de escribir sobre la Etiqueta en la mesa. Es importante saber el significado de las palabras, porque permite a quien las lee encontrar un marco de referencia

Brenda Sanchinelli Izeppi

BRENDA SANCHINELLI IZEPPI

y también la posibilidad de recorrer el mismo camino con el autor. El Diccionario de la Real Academia define a etiqueta, proveniente del francés etiquette, como “ceremonial de usos y costumbres que se debe guardar en las casas reales y en actos públicos solemnes”. Esto es una de las causas por las cuales muchas veces la idea de etiqueta lleva a pensar que su uso está reservado solo para personas de la realeza, sin embargo, etiqueta tiene también el significado de ser “ceremonia en la manera de tratarse las personas particulares o en actos de la vida privada, a diferencia de los usos de confianza y familiaridad”. Por ello, la etiqueta es materia no solo de reyes, gobernantes, embajadores, sino puede aplicarse por cualquier persona cuando tiene invitados en su casa, como una manera de halagar, de manifestar elegancia, es decir, con gracia, sencillez, buen gusto y distinción, lo cual obviamente no excluye a una cena cotidiana.

La comida, cuyo fin no solamente es mantener vivo al ser humano, sino sobre todo convivir, compartir, conversar, aprender, borrar diferencias y afianzar relaciones en cualquier nivel: profesional, político, familiar y, por supuesto, amatorio. Por ello, en mi libro expreso una necesidad no siempre comprendida ni sentida en nuestros días, ya que los buenos modales, en general, sufren un lamentable retroceso, como consecuencia de una serie de factores diversos, entre ellos la velocidad de la vida actual, con su tendencia a reducir el tiempo utilizado por las familias para comer en la mesa. La comida tiende a ser rápida y simple, por llamarlo de alguna manera, y por eso para muchos, no tiene sentido hablar de elegancia, si la mayoría de sus comidas son una hamburguesa o un pedazo de pizza. Lo que sí es cierto es que los grandes negocios de hoy en día se cierran alrededor de una mesa, en una comida de negocios, y la actitud de los comensales puede llegar a determinar el éxito o fracaso de la misma, porque quien sabe comportarse con propiedad y elegancia al momento de la comida, proyecta en las demás personas ser alguien inteligente y prudente; dos virtudes que son indispensables en el mundo empresarial.

Es importante tratar de eliminar la idea, de considerar a la etiqueta en la mesa como una actividad de otro tiempo, sinónimo de fatuidad, vanidad y hasta ridiculez, porque para los que desean aprender o recordar cómo es la mejor forma de actuar cuando se es anfitrión o huésped, es muy importante hacer suyas estas normas, porque las buenas costumbres nunca pasan de moda.


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