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17/01/13 - 00:00 Opinión

INDEPENDENCIA

¿Queremos democracia?

En la historia de la humanidad, el mundo occidental ha venido luchando para impulsar a nivel planetario un sistema de vida fundamentado en naciones, estado y formas de gobierno con ideales democráticos; lucha que ha costado millones de vidas humanas y que en el caso de Guatemala tiene larga data, con historias de mucho dolor, sufrimiento y muerte. Guiados por hombres y mujeres guatemaltecas, bajo la influencia de experiencias del mundo, los guatemaltecos optamos por el “sistema de gobierno republicano, democrático y representativo”

JUAN CALLEJAS VARGAS

-definido así en la actual Constitución de La República-.

Lamentablemente, la representatividad ha estado siempre en duda, puesto que al menos la mitad de los guatemaltecos —sus etnias— nunca se han sentido ni se sienten representadas.

El término democracia proviene de los vocablos griegos demos, que significa gente, y kratos, que significa autoridad o poder. De ahí que se defina a la democracia como “la doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el Gobierno y también al mejoramiento de la condición del pueblo”.

Una democracia es un sistema en el cual el pueblo puede cambiar a sus gobernantes de una manera pacífica y al Gobierno se le concede el derecho a gobernar, porque así lo quiere el pueblo —nuestras alegres elecciones—. Es un conjunto de reglas de conducta para la convivencia social y política. Como estilo de vida, es un modo de vivir basado en el respeto a la dignidad humana, la libertad y los derechos de todos y cada uno de los miembros de la comunidad. ¿Se sentirán nuestras etnias incluidas?

A pesar de los inconvenientes, apuros y conflictos con los que la democracia como sistema político y forma de vida ha tenido en su ya larga historia de desarrollo y crecimiento, quienes aún confiamos en este sistema creemos en la idea expresada en 1947 por Sir Winston Churchill: “La democracia es la peor forma de gobierno, excepto todas las otras formas que se han probado de tiempo en tiempo”.

Existen expresiones de frustración respecto de la democracia y que Nelson Mandela recogió en la siguiente frase: “Si no hay comida cuando se tiene hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia y no se respetan los derechos elementales de las personas, la democracia es una cáscara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan Parlamento”.

Un sistema político basado en los ideales democráticos supone el equilibrio de poderes vía el diálogo y la concertación entre las diferentes corrientes de pensamiento ideológico, incluyendo aquellas que tienen como centro de vida el dinero, o bien lo que para muchos son ideas trasnochadas de reclamo social, pero que al final tienen validez porque emanan del pueblo soberano.

La práctica de los sanos ideales democráticos debe ser modelada, ejemplificada y practicada desde el liderazgo de los partidos políticos y las élites que ejercen el poder desde el Estado, así como de la sociedad civil y política.

¿Cómo valoramos la acción del presidente de la República, representante de la unidad nacional, cuando desprecia la representación del pueblo soberano en el Congreso, al no ir a presentar personalmente su informe anual? o ¿es esta una práctica terrorista en contra del sistema democrático, que bien le puede quedar a un exgeneral y excombatiente del Ejército?

La democracia guatemalteca no se producirá por decreto. Se construye con el diario vivir y la valiente contribución de sus ciudadanos. Haga usted su parte.

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