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23/03/13 - 02:36 Opinión

Reforma migratoria cada vez más cerca

El Partido Republicano es el que mejor puede dar fe del ascendente poder que en la dinámica política, principalmente en lo electoral, están tomando miles de migrantes de origen hispano que en las pasadas elecciones presidenciales fueron determinantes en la victoria lograda por el gobernante Barack Obama y que le dio la oportunidad de un segundo mandato y, de paso, aprovechar la ocasión para buscar cumplir una promesa que ha resultado evasiva: la reforma migratoria.

EDITORIAL

De hecho, a los pocos días de su contundente triunfo el mandatario reactivó el viejo debate sobre la necesidad de modificar la legislación para que miles de indocumentados, entre ellos más de 1.5 millones de guatemaltecos, puedan optar a regulizar su situación y así acceder a una residencia legal y posteriormente buscar hacerse ciudadanos, una vía que ya se abrió para miles de jóvenes que llegaron muy pequeños a ese país y que ahora podrán continuar con sus estudios, sin temor a que los envíen a un país que ni conocen.

Pero en los últimos días han sido miembros de las filas republicanas, después de haber bloqueado durante años cualquier modificación, quienes públicamente han insistido en la necesidad de que se abra el debate para aprobar una nueva ley, precisamente uno de ellos fue el expresidente George Bush, quien hace poco mostró su abierto respaldo a una iniciativa que sea más congruente con las nuevas realidades, sobre todo aquellas que tienen que ver con un creciente número de votantes.

Los últimos en unirse a esa corriente son integrantes del ala más derechista del Partido Republicano, conocida como Tea Party, donde uno de sus miembros, el senador Rand Paul, dijo el pasado martes que “los inmigrantes sin permiso deberían tener la oportunidad de convertirse en ciudadanos en algún momento”, aunque rápidamente debió matizar que no se refería a que deban encabezar las filas de la naturalización, justamente para no distanciarse demasiado del ala republicana donde están los activistas más conservadores.

Lo más importante es reconocer que con las últimas declaraciones de figuras relevantes de los republicanos parece obvio que una reforma migratoria es inminente, y eso podría ocurrir en un tiempo no tan largo, sobre todo porque hay que recordar que el próximo año se celebran elecciones de medio término, donde un alto porcentaje de congresistas deben ser reelegidos o cambiados de sus escaños por voluntad de los votantes, donde una vez más los hispanos podrían ser determinantes en favor de quien mejor atienda su causa.

Como quedó evidenciado en las pasadas elecciones, el voto hispano introdujo en el panorama político estadounidense un cambio trascendental que ha hecho que los políticos los tomen en serio, pero además es una realidad ineludible, como también lo demostró una encuesta del Instituto de Investigaciones Públicas sobre la Religión y el Instituto Brookings, donde seis de cada 10 estadounidenses dicen estar de acuerdo con que los migrantes sin papeles puedan aspirar algún día a ser ciudadanos, pero también sobresale que la mayoría de encuestados tiene más confianza en los demócratas.

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