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08/02/13 - 00:00 Opinión

VENTANA

Réquiem por los árboles

Los árboles son nuestros hermanos del mundo vegetal. Son ecosistemas únicos que constituyen el hábitat para miles de especies y mantienen el equilibrio de la vida en el planeta. Su presencia nos beneficia de infinitas maneras. Reducen el calentamiento de la atmósfera. Absorben el dióxido de carbono que emiten los motores de los carros y los gases de las fábricas. Amortiguan el impacto de la lluvia, protegiendo el suelo superficial. Sus hojas filtran el viento y las impurezas como el polvo, el humo y las cenizas.

RITA MARíA ROESCH

La sombra de sus copas nos protege del impacto directo de los rayos solares y nos refrescan, produciéndonos un dulce bienestar.

Los árboles mitigan las ondas sonoras que provienen del ruido de las calles y de las zonas industriales. Cuando las ciudades carecen de árboles la temperatura puede aumentar más de 3 grados centígrados en comparación con las urbes que preservan sus bosques y alamedas. Los árboles son un paisaje. Calman el espíritu. “Si desaparecen nos reducen la calidad de vida”, agregó el Clarinero. Ese ha sido el sentimiento de una vecina que observó con profunda tristeza cómo en la 12 calle, entre 5a. y 10a. avenidas de la zona 14, una constructora taló jacarandas y pinos hermosos y sanos para construir un gran edificio.

La tala principió en agosto del 2012 y terminó el 2 de febrero del 2013. Su correo dice: “Estimada Rita: con un saludo, tenemos a bien enviarle adjunto una crónica de la muerte de los venerables árboles que sostenían el cielo en una parte de esta ciudad y que por este medio tratamos de honrar”. El álbum de fotos está titulado: “Réquiem por los árboles que ya no están”. Cuatro pinos son los personajes que narran la historia.

Las primeras fotos muestran el área con los árboles majestuosos y el testimonio: “Empieza la agonía de la tala, con motosierra y máquina pesada”. La siguiente imagen del 02/09/2012: “Auxilio por favor, soy el primero de cuatro”. A los pinos les arrancaron la corteza antes de talarlos. “Miren lo que nos han hecho… estoy desangrando, ¿alguien todavía nos podrá salvar?”. La tala siguió en septiembre, en silencio, sin motosierra.

La foto del 19/01/2013: “Excavan alrededor ¿será que nos van a dejar vivir? Sin embargo, el 29/01/2013 “Llegó el fin”. La vecina concluye con una reflexión: “El último suspiro de los árboles al caer fue opacado por el infernal ruido de la motosierra y los gritos de los obreros. De cuántos seres humanos podría decirse… la vida floreció bajo sus brazos extendidos… acunó a miles de criaturas… debajo de su sombra descansó el verdugo… no murió de pie porque el verdugo lo derribó antes”. La foto del 2 de febrero muestra el área talada, y la expresión lapidaria: “exterminio total”.

Lo que ocurre en la zona 14 es imitado en las ciudades del interior del país. Damos un grave ejemplo. ¿Quiénes lo sufrirán? Nuestros hijos y nietos. Uno de los mayores desafíos para Guatemala es rediseñar sus ciudades. Es vital que conserve sus bosques… “y mientras tanto, por árbol talado debería obligarse a sembrar 10 árboles más”, agregó el Clarinero.



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