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10/04/13 - 03:31 Opinión

Respecto a los videos en el IGSS

El video puesto en las redes sociales que muestra al expresidente del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) Luis Reyes Mayén en actitudes impropias con una supuesta empleada de esa institución ha acaparado la atención de la prensa y los cibernautas nacionales, y resulta ser algo parecido a lo que en su momento realizaba en Perú, con relación a funcionarios públicos y políticos, el oscuro personaje Vladimiro Montesinos, jefe de la policía secreta de ese país en la época del ocaso de Fujimori.

EDITORIAL

A decir de las nuevas autoridades del IGSS, los videos se encontraban en una computadora hallada en la oficina de Reyes Mayén, quien representaba al sector privado y había excedido su período, pero fueron colocados en un buzón de quejas que el ex secretario personal presidencial Juan de Dios Rodríguez puso para que los empleados le hicieran saber detalles conocidos en el interior de la institución. Quedan dudas de cómo fueron subidos a las redes sociales, con textos agregados supuestamente por la protagonista.

La crítica se ha centrado en lo obvio del morbo. Las redes sociales, muchas veces anónimas o apócrifas, han linchado sin límite a ambos, pero en especial a ella, y cuestionan que se trate de abuso sexual. Resulta enfermizo hacer ese tipo de filmaciones, y es porque presentan al presidente de una institución pública y a una subalterna que obviamente se encuentra en una situación de desventaja porque un superior puede privarla de su trabajo o negarle un ascenso laboral si reacciona con rechazo a presiones obvias pero no evidentes.

El Seguro Social quedó mal parado y el hecho no puede pasar inadvertido para los guatemaltecos, debido a que quienes tienen en sus manos el manejo de cualquiera de las instituciones del Estado están obligados a comportarse de manera respetuosa y digna. Por desgracia existen casos parecidos en un número imposible de determinar con exactitud porque no se conocen públicamente, pero también es una muestra de la urgencia de terminar o al menos disminuir el acoso sufrido por mujeres que se ven obligadas a someterse a esas situaciones para no perder el sustento de sus hijos.

En estos momentos el Gobierno está obligado a agilizar una investigación profunda para determinar el origen del video subido a las redes sociales, quién lo hizo y permitir que el Ministerio Público determine si hay razón para abrir proceso contra Reyes Mayén, cuya principal debilidad consiste en haber actuado dentro de las instalaciones de una entidad de la administración pública confiada a su cuidado. También las nuevas autoridades del IGSS están obligadas a descubrir el fondo de los hechos, ya que esa institución está ahora bajo cuestionamiento público.

Lo ocurrido no debe ser una cortina de humo para detener las pesquisas relacionadas con manejo irregular o equivocado de dinero, contrataciones injustificables o actuaciones de la dirigencia del Seguro Social en varios niveles. Debe quedar claro también que todos los funcionarios, sin importar su jerarquía, reducen o pierden su derecho a la intimidad personal, lo que está muy claro en otros países.

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