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Opinión

LA BUENA NOTICIA

Vendepatrias

No tengo reparo alguno en calificarde vendepatrias a los políticos, autoridades, empresarios y ciudadanos que apoyan y defienden la explotación minera de metales en el país, así como se está llevando a cabo y con la ley que la regula. Lo hago en nombre de los participantes en las 58 consultas populares realizadas a la fecha, de las múltiples manifestaciones en todos los rincones de la Nación, y de los más de cinco mil que el domingo pasado en Jutiapa se manifestaron en contra de la minería.

Víctor M. Ruano P.

POR VíCTOR M. RUANO P.

Todos expresan un NO rotundo a esa actividad extractiva de metales. El clamor por el rechazo a la explotación minera va in crescendo y puede ser causa de conflictividad social, si no se escucha y atienden las demandas del pueblo.

Es una vergüenza que el general Otto Pérez Molina y su equipo, autodenominado el gobierno del cambio, se arrastren como esclavos sin dignidad ante los poderosos amos de las empresas mineras para que les den “voluntariamente” unas cuantas regalías más, que no son sino unas pocas migajas con las que les tapan la boca, mientras el pueblo y su entorno ambiental quedan otra vez sometidos a la lógica del capitalismo salvaje de corte transnacional y voraz.

Señores y señoras, ustedes que se llaman “patriotas”, ¿es que no se dan cuenta que en cualquier lugar de Guatemala donde se ha instalado una mina de metales se incrementan los conflictos sociales, proliferan grupos armados, los vecinos entran en una dinámica de división y confrontación y los campesinos se sienten provocados para vender sus tierras, agudizando así su extrema pobreza?

Esas regalías, que ustedes del gobierno actual están mendigando, ni cosquillas le provocan a las empresas mineras, pues tanta es la voracidad de los dueños del capital transnacional por explotar nuestros recursos naturales que no les importa nada la creciente opinión de rechazo de amplios sectores de la comunidad internacional, ni tampoco les importa lo que pueda suceder con las personas, las familias y las comunidades vecinas al área de explotación, que quedan en alto riesgo al estar en contacto con metales pesados y expuestas a muchas enfermedades cancerígenas, de la piel y respiratorias, especialmente de la gente más pobre. Al capitalismo le interesa el lucro, no la persona.

Además, señores “patriotas”, está comprobado que la minería de metales, en naciones pobres como las nuestras, que no cuentan con una legislación adecuada que proteja y defienda a la persona humana y los recursos naturales, siempre ha dejado una estela de destrucción y miseria espantosas. Pues las empresas mineras se instalan con prepotencia y engaños, extraen inmisericordemente los minerales, destruyen todo signo de vida, consumen escandalosas cantidades de agua y contaminan sus fuentes, van dejando un panorama triste de pobreza, desolación y muerte en las tierras que nunca más verán florecer su manto natural y su entorno humano.

Ustedes “patriotas”, al igual que sus predecesores, no sean vendepatrias. Si en verdad son el gobierno del cambio, promuevan la vocación forestal y agrícola del país y no aparezcan como edecanes o mandaderos de las empresas canadienses y estadounidenses.


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