Opinión

UKEMIK NA’OJ

Abstención electoral

Francisca Gómez Grijalva

Francisca Gómez Grijalva

La Cicig y el MP han estado presentando pruebas fehacientes de cómo los poderes ocultos medran en las estructuras estatales y se sirven de la corrupción y la impunidad para cometer abusos de poder, lavado de dinero, tráfico de influencias y nepotismo. También nos evidencian cómo el dinero del crimen permea la política y la convierte en un negocio que lucra a costa de la ciudadanía; para ello se valen de los partidos-empresa, los cuales se fraguaron como espacios antiéticos, antidemocráticos y vehículos que desde 1985 secuestraron la democracia que anhelaba este país.

Sin embargo, sería ingenuo pensar que solo los partidos politiqueros son los únicos responsables de la crisis política que vivimos en Guatemala. El TSE, creado para velar por el cumplimiento de las normativas legales de los procesos electorales y responsable de dictar las disposiciones necesarias para dar cumplimiento efectivo a tales normativas, también es cómplice de la debacle política que corroe al país.

Si bien el actual TSE dio visos de esperanza, conforme han transcurrido los meses, su actuar nos está dejando un mal sabor de boca. La injerencia de la CSJ y de la CC en sus decisiones deja el claro mensaje que ni es un ente autónomo ni la máxima autoridad en materia electoral. De nada sirvieron las sanciones que emitió contra los partidos que realizaron campañas electorales anticipadas, esos delitos electorales los continuaron cometiendo.

Debido a la soberbia de los partidos, el 14 de julio de 2015, el TSE emitió el acuerdo 262-2015 y en el artículo 2 establece que podrá cancelar a aquel partido político que exceda el techo presupuestario. El Líder ha excedido el techo presupuestario fijado en Q52,406,662.73, pues se le redujo Q5.8 millones por haber incurrido en campaña electoral anticipada. Sin embargo, Manuel Baldizón y el Líder han ignorado tal prohibición y continúan realizando campaña electoral.

Si el TSE se ciñera a lo establecido en la Constitución Política y en la Ley Electoral y de Partidos Políticos, ¿por qué no cancela al partido Líder?, puede hacerlo porque ha cometido varios delitos electorales. Encima, el vicepresidenciable Édgar Barquín, la diputada Mirza Arreaga, y diputados Luis Chávez, Mario Yanes y Mario Rivera, son acusados por la Cicig y el MP de varios delitos y las pruebas que presentaron son irrefutables.

Las decisiones últimas han mostrado la decidida alianza entre el Partido Patriota y el Líder, simplemente no le dieron trámite al antejuicio contra Otto Pérez Molina. Después de sus maniobras asquerosas y perversas de dejar pasar el tiempo para reformar la LEPP y que entrara en vigencia este año, ahora la quieren aprobar pero toda deformada. Esas reformas ya no las queremos y seguimos insistiendo que en estas condiciones no queremos elecciones.

Así las cosas, el TSE no puede garantizar elecciones democráticas, legítimas y transparentes, que rompan con la cultura politiquera corrupta e impune. Nos está dando más de lo mismo.

El voto no es la única forma para ejercer ciudadanía, el abstencionismo electoral es una herramienta política para derribar a los partidos politiqueros corruptos y a sus corruptores.