LA BUENA NOTICIA

Católicos en política partidista

Víctor M. Ruano

|

A pocas semanas de iniciarse la campaña electoral, los obispos han emitido una “normativa” que guíe a los católicos en el ejercicio de sus responsabilidades ciudadanas, y garantice “la independencia de los servicios y ministerios en la Iglesia”.

La Iglesia sostiene que “los ciudadanos deben tomar parte activa en la vida pública”, esto es en la vida política de la Nación. Los católicos, “sean clérigos o laicos, tienen la obligación de preocuparse porque en la sociedad se realice el bien común”. Citando al Papa, reconocen que “la política es una de las formas más elevadas del amor, de la caridad cristiana, porque lleva al bien común, y una persona que, pudiendo hacerlo, no se involucra en política por el bien común, se guía por el egoísmo, así como quien usa la política para el bien propio incurre en corrupción”.

Apelan al “ejercicio responsable del voto”, ejerciéndolo “de modo consciente y libre, sin ninguna presión”; alientan a los “laicos que tienen vocación a que participen activamente en la política partidista”. Les piden que elijan “opciones políticas que sean coherentes con la moral”; también “que en sus acciones y desempeño de cargos políticos se atengan a la ética y a la responsabilidad moral”.

El país saldrá adelante solamente con la participación “de ciudadanos moralmente intachables y que se mantengan tales en el desempeño de cargos públicos”. Es urgente que surja una nueva generación de políticos con una nueva visión del quehacer político que “construya el bien común, proteja la dignidad de las personas y busque el desarrollo económico justo de la sociedad”. Los obispos reconocen que “hay diversas opciones políticas concretas moralmente aceptables”. Por eso, los católicos pueden inscribirse o apoyar algún partido o estar en contra o a favor. Esto “implica una sana diversidad que requiere diálogo, pero también la política es motivo de confrontaciones y hasta de divisiones en las comunidades”. Por eso, la Iglesia prohíbe a quienes deben ser agentes de unidad, como son los obispos, sacerdotes y diáconos, que participen en política partidaria… Sin embargo, es su deber “señalar aquellas acciones o propuestas políticas que contradicen la ley moral y la dignidad de las personas o la consecución del bien común y la justicia”.

De igual modo, los laicos que colaboran en la pastoral de la Iglesia, tales como catequistas, ministros extraordinarios de la comunión, delegados de la Palabra, visitadores de enfermos, miembros de consejos pastorales, directivos de comunidades cristianas o de movimientos laicales y asociaciones religiosas, y otros colaboradores semejantes, deben ser también agentes de unidad y concordia en sus comunidades. Por eso, nunca se les otorgará un ministerio laical en la Iglesia a quienes son dirigentes políticos o ejercen un cargo de elección popular.

Quienes ejercen un servicio pastoral deben “renunciar al ejercicio del mismo cuando se inscriban como candidatos o ejerzan un cargo público o hagan campaña activa a favor de un partido, aunque no sean candidatos. Finalmente aconsejan promover encuentros de formación ciudadana para crear conciencia común desde un discernimiento serio y respetuoso de las diferencias.

victoruano21@hotmail.com

ESCRITO POR: