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Opinión

VENTANA

La conciencia crece

El viernes 17 de febrero se suspendió la audiencia donde se solicitaría la apertura del juicio a Beatriz Ofelia de León de Barreda, expresidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), acusada de obstrucción a la justicia en el caso que se sigue contra su hijo Roberto Barreda, por la desaparición de su esposa, Cristina Siekavizza. La audiencia fue suspendida debido a que la defensa de De León recusó al juez Walter Villatoro, con el argumento de que se “duda” de su imparcialidad porque, en su última resolución, negó la libertad de la acusada.

Rita María Roesch

POR RITA MARíA ROESCH

Angelis y Juan Luis, los padres de Cristina, familiares, amigos de la agrupación Voces por Cristina y Norma Cruz, de la Fundación Sobrevivientes, acudieron esa mañana a la Torre de Tribunales para manifestar su descontento frente a esta acción dilatoria de Beatriz de León.

Esa mañana, en la Torre de Tribunales, una mujer amable, muy humilde y con una expresión de profunda tristeza en el rostro se acercó a Angelis y le preguntó: “Señora, ¿es usted la mamá de Cristina? Yo he seguido el caso de su hija por la televisión. Quién me iba a decir que me tocaría vivir algo terrible como lo que le ha sucedido a usted. Hace 15 días mi “exyerno” estranguló a mi hija de 25 años. Mi nietecita quedó huérfana. Ella está conmigo, pero las autoridades me dijeron que, como no hay testigos, debo entregársela a mi exyerno de nuevo. ¿Cómo voy a darle mi niñita a ese asesino? Lo peor es que ese hombre anda libre como si nada. Los vecinos escucharon cuando mi hija le pedía a gritos que no la lastimara, ¡pero nadie se atrevió a hacer nada! Angelis, conmovida, llamó a Norma Cruz, quien inmediatamente le dará seguimiento a la grave denuncia de esa pobre mujer.

El caso de Cristina ha tocado las fibras más sensibles de millones de ciudadanos chapines. Se ha convertido en un símbolo en Guatemala. Ha generado una espiral de conciencia en contra de la violencia doméstica que nunca antes había ocurrido. Cada vez más mujeres se atreven a denunciar el maltrato en sus hogares, “porque quien te quiere no te golpea”, susurró el Clarinero.

Dos agrupaciones han contribuido en este movimiento por la no violencia doméstica: Fundación Sobrevivientes y “Voces por Cristina.” Hace solo unas semanas, con apoyo de Guatevisión, principió la campaña “Hombres que dicen NO a la violencia a la mujer”. Son testimonios de padres de familia, esposos, abuelos, hermanos que manifiestan su repudio a la agresión a la mujer. Sus mensajes son claros y directos: “La herencia que deja la violencia marca de por vida… la violencia contra la mujer afecta a la familia entera... la verdadera hombría la demuestran el amor y el respeto”.

El domingo 26 de febrero, a las 10 horas, en la Avenida de las Américas será inaugurada una nueva campaña con el lema: “¡Si lastimas a una, nos lastimas a todas!”. Recordemos que la falta de amor en el hogar es la peor enfermedad… y se contagia.






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