Opinión

ESCENARIO DE VIDA

Ecocidio

Vida Amor y Paz

Vida Amor y Paz

Si mis lectores se preguntan por qué escribo sobre “Ecocidio” y cuál es su significado, es por la reciente masiva muerte de peces en aguas del río La Pasión, localizada en Sayaxché, Petén, que ha abarcado hasta 105 kilómetros, hecho que, a su vez, ha dañado los medios de vida de miles de familias peteneras.

Un “Ecocidio” puede consistir en la destrucción de todo un ecosistema debido a irresponsables actividades humanas. Puede ser consecuencia de la explotación de los recursos, o tratarse de una guerra nuclear o el vertido de productos químicos nocivos. Usualmente es el resultado de la contaminación masiva en algún cuerpo de agua o tierra, o por el vertido de desechos de industrias o contaminación por pesticidas que matan fauna y flora a su paso. Cuando la destrucción es exponencial causada por desequilibrios ecológicos, como la que estamos viendo con la muerte de miles de peces en Sayaxché, es cuando salta a la vista que algo no anda bien. El caso del ecocidio que nos compete, acaecido en aguas del río La Pasión es escalofriante, ya que las primeras muestras señalan que es la actividad humana irresponsable la que ha causado una gran contaminación con el plaguicida malation. El ecocidio debería tipificarse como delito cuando se trata de una aplicación sistemática de medidas que dañan o destruyen un ecosistema, aunque fuese por simple descuido.

Los pobladores de la zona señalan a la empresa de palma africana, Reforestadora de Palma del Petén, S.A. (Repsa), del grupo Hame, como responsables de esta tragedia. La misma parece tener lagunas de oxidación en la que vierten allí los residuos químicos que podrían haberse desbordado por las lluvias, y con ello haber contaminado, matando consigo masivamente a los peces. Según los pobladores, los trabajadores fueron sorprendidos cuando sacaban a millares de peces muertos. Sin embargo, es importante comprobar cómo y quién lo originó y tanto el Ministerio Público como el Marn parecen haber reaccionado y se espera de ellos una mano enérgica para deducir responsabilidades por esta tragedia.

Las empresas guatemaltecas que trabajan cerca de las fuentes de agua deben evitar el alto uso de agrotóxicos, debiendo esto ser regulado y en caso de hacer omiso de los reglamentos, debieran ser duramente sancionadas y no quedar impunes. Todos los guatemaltecos debiéramos condenar este terrible desastre ecológico que afecta a pescadores, a poblaciones y a comunidades completas.

Hago un llamado al Centro para la Acción de la Responsabilidad Social Empresarial en Guatemala (Centrarse) para que le ponga especial énfasis, pues “la Responsabilidad Social Empresarial es una cultura de negocios basada en principios éticos y firme cumplimiento de la ley, respetuosa de las personas, familias, comunidades y medioambiente, que contribuye a la competitividad de las empresas, bienestar general y desarrollo sostenible del país”. Centrarse es de mucha valía, por lo que esperamos su intervención.

Las empresas deben actuar con “Responsabilidad Social Empresarial y Ambiental” para que caminemos en la dirección correcta, construyendo una Guatemala mejor.