Opinión

Q’A NO’JB’AL

Estado: idea y materia

Kajkoj Máximo Ba Tiul

Kajkoj Máximo Ba Tiul

El vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, en una reciente entrevista, al hablar sobre el Estado, dice: “El Estado es la mitad ideas y la otra mitad es materia… Gobierno y Estado significa mitad informar, emitir símbolos, comunicar y la otra mitad es hacer cosas. El Estado funciona así: mitad idea y mitad, materia; mitad símbolos y mitad estructuras materiales… es una maquinaria en la que la mitad de las cosas son ideas, símbolos, imágenes, proyectos, ideas fuerza, esperanzas y la otra mitad es materia, hecho institucional, hecho organizativo… Si se hacen carreteras y no informan, no sirve; si solamente dicen que van a hacer carreteras y no lo hacen, tampoco sirve. Haga, pero informe; comunique, pero también construya”.

Esta forma de conceptualizar al Estado es importante para el momento actual que vive el país, sobre todo cuando obligan a los ciudadanos y a las ciudadanas a emitir su voto en un proceso de elección a todas luces viciado e ilegítimo, fortaleciendo una cultura política de elegir entre el peor y el menos peor. Elegir entre uno u otro partido, cuando tienen la incapacidad de presentar un plan objetivo de nación y país.

Si atendemos las dos caras del Estado, según García Linera, el de decir y hacer, hoy quienes van a ir a votar por uno u otro candidato, para buscar al nuevo gobierno, tendrán que estar informados, sobre lo que dicen y lo que podrán hacer. Para ello es necesario y urgente que el TSE obligue a los contendientes para que den a conocer sus planes de gobierno y que este debe ser un plan de Nación o de País y no un plan de partido, como hasta ahora lo han hecho los últimos sucesivos gobiernos.

Todos los ciudadanos y las ciudadanas quienes saldrán a votar o no, tienen que estar atentos para que los contendientes no inauguren un nuevo proceso electoral, como lo fue el gobierno anterior. Desde el 14 de enero todos tenemos que estar atentos, para evitar que quienes asuman el papel de alcalde, diputado o presidente, no inicie un nuevo período de promesas. Lo que se tiene que observar es que digan concretamente qué, cómo, con qué y cuándo darán respuesta a los problemas principales de la población en general, no solo de sus correligionarios.

¿Cuáles problemas? Salud, Educación, Vivienda, Trabajo, Seguridad, Alimentación, pero sobre todo el problema de la tierra y del territorio, que no solo se reduce a una ley de Desarrollo Rural, sino que a darles respuesta a las urgentes demandas y necesidades de las comunidades sin tierra o a aquellas que fueron históricamente desplazadas de sus tierras por el capital nacional e internacional.

El camino sigue siendo largo y no está sujeto a quién es mejor, si el FCN o la UNE. Porque al final ambos son parte del mismo sistema corrupto, impune e inhumano. Aquí lo más importante está en nuestra capacidad organizativa de exigir que el nuevo gobierno responda a nuestras demandas con coherencia y responsabilidad.