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EDITORIAL

Expertos señalan cambios necesarios

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La similitud de muchas de las sugerencias fue una característica de la reunión de expertos nacionales y del analista internacional Daniel Zovatto, convocada por la Fundación Esquipulas. Hablaron de los cambios a la Ley Electoral, de reformas referentes al financiamiento privado, de afianzar al Tribunal Supremo Electoral (TSE), del castigo a los partidos que infrinjan las leyes, así como de la necesidad de que las modificaciones solicitadas por quienes se han manifestado los fines de semana se efectúen con sentido de urgencia, pero con serenidad y manteniendo la constitucionalidad.

Los expertos nacionales mencionaron que la actualización de la Ley Electoral y de Partidos Políticos es una urgencia para modificar el sistema y por ello es que se ha despertado la conciencia ciudadana en las protestas en las que se exigen cambios. En cuanto al financiamiento privado de partidos y de campañas, se dijo que debería ser prohibido o limitado al 20% del costo total, porque el actual es un modelo perverso y es la caja negra de la democracia, al convertir al Gobierno en un botín de los financistas, pues la campaña electoral se convierte en deuda financiera.

Los partidos solo deberían inscribir candidatos donde haya representación partidaria; tener democracia interna, con voto secreto en las asambleas. Se debe prohibir la reelección de diputados y alcaldes, y el transfuguismo; permitir el voto en el extranjero y encarcelar a quienes acepten narcodinero.

Las campañas deben tener un máximo de 90 días, con libre acceso a los medios de comunicación y castigo de suspensión a quienes hagan propaganda anticipada. El TSE debe llevar las actas de las asambleas partidarias, que ahora son una farsa. Otra ley que debe ser reformada es la del Organismo Legislativo, para reducir el número de partidos, darle a estos la propiedad de las curules, para que los tránsfugas queden fuera, con el espíritu de fortalecer el principio de elegir y ser electo.

Zovatto habló del cambio actual de ciudadano elector a ciudadano vigilante, y de hablarles fuerte y cerca del oído a los diputados, que mantienen una actitud autista, por lo que las protestas deben trasladarse del Parque Central al Legislativo. Acerca de las reformas a la Ley Electoral, señaló que estas no deben responder a una especie de carta a Santa Claus, sino seleccionar aquellas que pueden generar algún cambio positivo.

El TSE, indicó, debe ser quien guía y el Congreso, quien haga las reformas, pero la ciudadanía debe acercarse sin paciencia a exigirlas. Su calidad de Supremo hace que sus decisiones sean inapelables e inamparables. Insistió en que los movimientos populares tienen fecha de vencimiento y por ello no se debe aceptar ninguna estrategia dilatoria.

Queda claro, a juicio nuestro, que el foro del martes constituyó un aporte muy claro para comprender la urgencia de las reformas a la Ley Electoral, pero también a la que rige al Organismo Legislativo. El tiempo está en contra de que estas elecciones puedan ser útiles para afianzar la democracia, la cual no debe ser reducida a 30 años de instalada, cuando un porcentaje mayoritario de la población no había nacido o estaba en la etapa previa a la mayoría de edad.