Opinión

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Fin a la impunidad

Ileana Alamilla

Ileana Alamilla

En el marco del Día Internacional para poner fin a la impunidad de los crímenes contra periodistas es oportuno recordar a nuestros colegas asesinados por delincuentes que cegaron valiosas vidas, dejando un enorme vacío en sus hogares, en las redacciones y cabinas y en el gremio, con las respectivas repercusiones en la sociedad.

La ONU estableció el 2 de noviembre como el Día para reclamar justicia a los profesionales de la información y ha aprobado una serie de resoluciones que llaman la atención de los Estados sobre este asunto.

La Unesco, entidad mandatada para atender estos temas, señaló: “Ante el aumento de los ataques contra los periodistas, la Unesco lideró el Plan de Acción de las Naciones Unidas sobre la Seguridad de los Periodistas y la Cuestión de la Impunidad, con el objetivo de poner fin a la impunidad mediante una acción concertada de los organismos de las Naciones Unidas, en colaboración con gobiernos, la sociedad civil, el mundo académico y los propios medios de comunicación de todo el mundo”.

Sin embargo, el secretario general de la ONU manifestó su preocupación por la falta de logros en reducir la frecuencia y la magnitud de la violencia dirigida contra los periodistas, así como la impunidad casi absoluta que favorece la censura.

Reporteros sin Fronteras pidió a la ONU que cree el puesto de Representante Especial del Secretario General para la protección de periodistas, requerimiento que responde a la realidad que enfrentamos, a pesar de las resoluciones adoptadas por el Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la ONU en los últimos 10 años y al elevado número de periodistas asesinados mientras realizaban su trabajo, tiempo durante el cual más de 700 informadores fueron asesinados en el ejercicio de su cargo.

Esto significa que las resoluciones, las declaraciones y las condenas no servirán de coraza para que nuestros colegas no sigan perdiendo la vida. En nuestro caso, la Unidad Fiscal de Delitos contra Periodistas ha depurado la lista original que Cerigua le proporcionó, que contabilizaba 27 asesinados desde el año 2000 a la fecha. Se ha reducido a 20 el número de casos a investigar. De marzo de 2013 a la fecha, siete periodistas fueron asesinados, tres durante este año.

La lucha contra la impunidad es una bandera que no debemos arriar. Es el camino para lograr la justicia para los caídos, pero igualmente importante es demandar del Estado garantizar a la prensa un clima idóneo, las medidas de prevención eficaces y los mecanismos institucionales que hagan efectivas esas responsabilidades estatales.

Es oportuno llamar al equipo del presidente electo Jimmy Morales, para que haga una revisión del proceso que durante el gobierno anterior se impulsó, en una mesa técnica y una consultora que, sin participación efectiva de periodistas, elaboró una propuesta sin legitimidad ni sustento, con la ausencia de suficiente participación gremial.

iliaalamilla@gmail.com