Opinión

PUNTO DE ENCUENTRO

Impresentables

Marielos Monzón

Marielos Monzón

No habíamos terminado de valorar las resoluciones de la Corte de Constitucionalidad (CC) en las que se denegó el amparo provisional al presidente Pérez Molina y se revocó el otorgado a la abogada Karen Fischer, por el mismo motivo, cuando el Congreso echó por tierra, otra vez, las aspiraciones de la ciudadanía de que en este país las cosas se hagan de manera correcta alguna vez en la vida.

En una sesión en la que no estaba previsto nombrar al nuevo integrante de la CC, las bancadas del PP y Líder volvieron a ponerse de acuerdo para seguir protegiendo al presidente Pérez y para blindar al candidato presidencial Manuel Baldizón, asegurándose de que en el máximo tribunal sus intereses estén bien resguardados.

Esta maniobra en el Le-gislativo, que ya no le extraña a nadie, pone en evidencia —una vez más y por si hacía falta— el contubernio de estas dos fuerzas políticas, que está visto defienden exclusivamente sus propios intereses, aunque estos sean ilegítimos y espurios. Por más que llevemos dos meses manifestando y repitiendo hasta el cansancio que estamos hartos de la corrupción, de los negocios bajo la mesa, que no queremos más diputados, jueces, ni funcionarios ladrones, y que el sistema político debe ser transformado, los legisladores vuelven a darnos la espalda y actúan como si nada estuviera pasando, alentados quizá por algunos líderes sindicales que parecen haber olvidado a quiénes representan y los intereses que hay que defender.

Lo que vimos durante la semana pasada es el rostro más lóbrego de la dirigencia política y gremial del país. Además, fuimos testigos del machismo que sigue imperando en todas las esferas de la sociedad, cuando en lugar de rebatir con argumentos jurídicos la posición de la magistrada presidenta, Gloria Porras, la atacaron por su condición de mujer. Vaya manera de desviar la atención y descalificar a quien ha sabido, junto al magistrado Mauro Chacón, y dos de los magistrados suplentes, rescatar la credibilidad del tribunal constitucional. De hoy en adelante vamos a seguir viendo resoluciones divididas en las que dos magistrados mantendrán —como lo han venido haciendo— la defensa del orden constitucional y la legalidad, atendiendo la dignidad de sus cargos, que es a lo que todos deberían estar llamados.

Habiendo blindado la CC, da lo mismo si el pleno del Congreso declara con lugar retirarle la inmunidad al presidente, porque la Corte lo puede rechazar. Aunque se dan cuenta del peligro que representa para la gobernabilidad y para el estado de Derecho una maniobra de esta naturaleza, ya nada parece importarles. La consigna es salvar el pellejo.

Pero las y los ciudadanos no podemos claudicar. Nadie dijo que sería sencillo enfrentar a los demonios de un sistema corrupto y cooptado. Lo que vemos son los zarpazos de la fieras heridas y lo que toca es redoblar los esfuerzos y enfocarnos para conseguir nuestros objetivos. Esta es una semana crucial para alcanzar el primer escalón de la tan ansiada reforma político-electoral y a esto debemos apostarle estando unidos. Los diputados debieran entender que van a pagar muy alto el costo de darle la espalda al pueblo.