Opinión

macroscopio

Los verdaderos impunes

Humberto Preti

Humberto Preti

Cuando los militares capitán Yon Sosa y el teniente de Infantería, Luis Augusto Turcios Lima, formaron cada uno su movimiento subversivo, MR 13 y FAR, respectivamente, presentándolos como la única opción ante la falta de oportunidad que tenían los partidos de oposición a los regímenes militares, el resultado fue una guerra de guerrillas que durante 36 años agobió al país, deteniendo el desarrollo, destruyendo infraestructura, secuestrando empresarios y funcionarios públicos, asesinado indiscriminadamente a civiles y militares. 

En 1996, después de la firma de los Acuerdos de Paz, Firme y Duradera, las condiciones que les permitirían participar libremente en la política estaban dadas y a lo largo de los años varios partidos políticos de todas las tendencias de la izquierda, desde moderados a extremistas, han participado en comicios electorales, con los resultados ya conocidos, derrotas apabullantes y en esta última elección, sus correligionarios no llagaron ni a subir dos gradas. Esta respuesta del pueblo los tiene verdaderamente desesperados y actualmente pretenden por otros medios desestabilizar el país, por medio de propuestas como la que hiciera el grupo de semilleros proponiendo un gobierno de transición.

Se han dado a la tarea de desprestigiar al presidente electo, acusándolo de haber aceptado a militares retirados, que si así fuera, al no estar de alta, están en su pleno derecho de estar en política. Lo que más les molesta es que haya personas que pudieron haber sido claves para su derrota militar. Cuando caen en cuenta de que el capital político de Jimmy Morales no es un partido fuerte, sino que sencillamente los dos millones y medio de votantes que lo llevaron a la victoria y que el pueblo de Guatemala rechazó contundentemente a los anquilosados y marrulleros políticos, como también a los trasnochados marxistas, ahora querrán tomar posiciones claves como lo fueron logrando en gobiernos anteriores, algunos de ellos condescendiendo con militares.

Hoy tienen listas las municiones, pero no con metralla; usan estrategias para trata de callar a todos aquellos que no pensamos como ellos, acusándonos en tribunales, en fiscalías, en la PDH, tratando de intimidar a periodistas y columnistas que con valentía denuncian hachos punibles que van en contra del sistema republicano y además quieren desestabilizar desde ya al recién electo. Los medios de comunicación están plagados de periodistas y columnistas de tendencias izquierdistas. Muchos de ellos llenan sus espacios con acusaciones falsas y tendencias que desinforman a la población; sin embargo, ellos lo hacen con toda libertad, en cambio si los que pensamos en diferente línea y denunciamos la verdad, se nos pretende silenciar violando el Artículo 35 de la Constitución, que dice: “Es libre la emisión del pensamiento, por cualquier medio de difusión, sin censura ni licencia previa. Este derecho constitucional no podrá ser restringido por ley o disposición gubernamental alguna”.

Algunas organizaciones de Derechos Humanos son un parapeto para los ex guerrilleros. que con esa sombrilla lucran a través de la prostitución de nuestra historia y provocan confrontación social. Ahora, según sabemos, vienen cientos de demandas contra militares que cumpliendo su mandato defendieron a la patria y hoy por hoy, en contubernio con jueces y fiscales, desestiman los pactado en los acuerdos de paz.

Y la verdad es que ni el MP ni la Cicig han accionado contra ninguno de ellos, aunque tengan pruebas de actos dolosos y de corrupción, ellos son los verdaderos impunes.