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09/08/13 - 00:00 Opinión

IMAGEN ES PERCEPCIÓN

Las manos italianas

El italiano es un idioma muy completo, con términos en extremo específicos, sin embargo, teniendo un vocabulario de más de 120 mil palabras, no bastan para la compleja expresión de los italianos, que en paralelo utilizan -los gestos- para complementar y añadir significado a las palabras o incluso a sus silencios, a pesar de ser Italia una cultura que aprecia y valora mucho la oratoria. En el libro El fino arte del gesto, el gran artista italiano Bruno Munari presenta una guía que explora la compleja comunicación no-verbal de los italianos.

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La globalización ha influenciado el lenguaje verbal y no verbal de todos, el refiere, por ejemplo, la palabra ok, del inglés que ahora se usa globalmente, así como algunos de los gestos napolitanos que también tienen un significado universal en la actualidad. Recientemente fue publicado en el periódico The New York Times un artículo que explica este fenómeno de la influencia de los gestos italianos en el mundo que relata el placer de observar la expresividad en cualquier calle de Roma, cuando los residentes de la “Ciudad Eterna” se comunican entre sí, hablando con las manos, gestos faciales y palabras. Esa gesticulación tan emotiva, bien coordinada y elegante, ya se ha contagiado en todo el mundo.

Esta forma de expresión es tan natural para los italianos, al punto de que los niños desde muy pequeños hacen ademanes, al igual que las personas de edad avanzada, por eso es muy común bromear diciendo que los niños empiezan a hacer gestos desde el vientre de su madre. La experta en gesticulaciones Isabella Poggi ha identificado al menos 250 ademanes que los italianos emplean en la conversación cotidiana. La riqueza expresiva del uso de las manos puede abarcar una amplia gama de sentimientos que van desde alegría, tristeza, frustración, aburrimiento, vergüenza y muchas más; que sí se pueden denominar con un sustantivo, seguro que en italiano existe un gesto que le corresponde. Por lo que es casi inconcebible aprender italiano sin incorporar los gestos a las palabras, porque pareciera que las palabras no tienen sentido si no se acompañan con gestos.

Desde el típico cliché italianísimo que consiste en juntar todos los dedos apuntando hacia arriba, produciendo un movimiento oscilatorio de la mano, que expresa incredulidad o frustración acerca de lo que alguien está diciendo; la mano contra la panza significa hambre; el dedo índice retorcido sobre la mejilla significa que algo es rico; dos manos abiertas preguntan, ¿qué pasa? Así que más que un estereotipo, que dibuja a los italianos hablando con las manos y moviéndolas de un lado para otro, esta es una realidad que muchos países ya imitan.

Y cuando se exploran las razones del pintoresco lenguaje gestual de los ademanes italianos, hay una rica historia que asegura que ellos tuvieron que desarrollar esta forma de comunicarse, como una alternativa para despistar a los intrusos y que no los entendieran, en el tiempo que vivieron bajo ocupación extranjera de Austria, Francia y España, durante los siglos del XIV al XIX, gestos que están vigentes hasta el día de hoy.

Correo: imagen_es_percepcion@yahoo.com

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