Opinión

VENTANA

Mi sentido pésame

Rita María Roesch

Rita María Roesch

El ataque criminal que segó la vida de los periodistas Danilo López, de Prensa Libre, y Federico Salazar, de Radio Nuevo Mundo, y dejó herido de gravedad a Marvin Israel Túnchez, de Canal 30, nos recuerda que ser periodista en Guatemala es muy peligroso. ¿Por qué no reaccionamos en cadena como habría ocurrido en otros países? La libertad de expresión es un derecho fundamental, es como el aire que respiramos, es la piedra angular que sostiene nuestra frágil democracia.

Los chapines no podemos quedarnos callados frente a estos atentados criminales porque con su muerte también murió algo en nosotros. “Si permitimos que se acalle a la prensa, Guatemala no tiene esperanza”, cantó el Clarinero. Las autoridades deben saber que estamos hartos de tantos crímenes. Vivimos en luto perenne. Nuestros altos índices de violencia se deben no solo a nuestras terribles carencias económicas, sino a la falta de voluntad política de un Estado corrupto que se desmorona. No hay ley. No hay límites.

El periodista libre e independiente es la voz, ¡es la conciencia de un pueblo! Su fin es descubrir la verdad. La muerte de Danilo López y Federico Salazar es un intento de ocultar la verdad. Nuestros colegas se mantuvieron fieles a la verdad y por eso los asesinaron. Ojo: “Lo que me pasa a mí te pasará a ti”, recordó el Clarinero. Es preciso que este ataque no sea archivado. Que se actúe con la celeridad que el caso amerita porque el periodista libre no sirve a la mentira. ¿Si no, qué podremos esperar en estos meses electorales que se avecinan, cuando empiecen a “emerger” más verdades ocultas?

Es preciso tomar muy en cuenta la condena del alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Guatemala (Oacnudh), Alberto Brunori: “El acto de violencia que queda impune es una invitación abierta a nuevos actos de violencia. Confiamos en que las investigaciones que se realizan puedan esclarecer prontamente los hechos”. Ojalá que la fiscal general, Thelma Aldana, tome en cuenta ese mensaje crítico y cumpla su promesa manifestada a los medios de prensa cuando dijo que “conducirá las investigaciones hasta esclarecer este doble crimen”.

Cuando se ataca a los medios de comunicación retrocedemos en nuestras libertades democráticas. El lema de la Cámara Guatemalteca de Periodismo, lo recuerda: “Sin libertad de expresión sencillamente no hay libertad”. Como miembro de esta Cámara me permito citar dos incisos del comunicado que repudia estos atentados criminales. Uno. “Insta a quienes tengan señalamientos contra medios o periodistas que los diriman por la vía correspondiente y no por medio de amenazas o presiones, como ha ocurrido en estos casos”. Dos. “Exige a las autoridades políticas y especialmente a las del Ministerio de Gobernación que emplee todos los medios disponibles para la protección de la ciudadanía, especialmente la amenazada y aquella sujeta a profesión o actividad especialmente riesgosa como es el caso de los periodistas”.

Mi más sentido pésame para las familias de los colegas Danilo López y Federico Salazar. Sus vidas serán un ejemplo para superar los obstáculos que más nos desaniman.

clarinerormr@hotmail.com