Iniciar Sesión
Registrarse
  Preguntas frecuentes
  |  
¿Olvidó su contraseña? 

03/03/12 - 00:00 Opinión

Aleph

“Nunca me miraron” (II)

Continúo con la entrevista realizada al capo brasileño Marcola en la cárcel por El Globo, hace aproximadamente un año y medio. A la pregunta “¿Usted no tiene miedo de morir?”, incluyo partes de su respuesta: “Ustedes son los que tienen miedo de morir, yo no. (….) Nosotros somos hombres-bombas. En las villas miseria hay cien mil hombres-bombas. Estamos en el centro de lo insoluble mismo. (….) No hay más proletarios, o infelices, o explotados. Hay una tercera cosa creciendo allí afuera, cultivada en el barro, educándose en el más absoluto analfabetismo, diplomándose en las cárceles, como un monstruo Alien escondido en los rincones de la ciudad. Ya surgió un nuevo lenguaje. Es eso. Es otra lengua. Está delante de una especie de post miseria. La post miseria genera una nueva cultura asesina, ayudada por la tecnología, satélites, celulares, Internet, armas modernas. (…).”

CAROLINA ESCOBAR SARTI

Continúo con la entrevista realizada al capo brasileño Marcola en la cárcel por El Globo, hace aproximadamente un año y medio. A la pregunta “¿Usted no tiene miedo de morir?”, incluyo partes de su respuesta: “Ustedes son los que tienen miedo de morir, yo no. (….) Nosotros somos hombres-bombas. En las villas miseria hay cien mil hombres-bombas. Estamos en el centro de lo insoluble mismo. (….) No hay más proletarios, o infelices, o explotados. Hay una tercera cosa creciendo allí afuera, cultivada en el barro, educándose en el más absoluto analfabetismo, diplomándose en las cárceles, como un monstruo Alien escondido en los rincones de la ciudad. Ya surgió un nuevo lenguaje. Es eso. Es otra lengua. Está delante de una especie de post miseria. La post miseria genera una nueva cultura asesina, ayudada por la tecnología, satélites, celulares, Internet, armas modernas. (…).”

La pregunta siguiente de El Globo: “¿Qué cambió en las periferias?” Marcola respondió: “Mangos. Nosotros ahora tenemos. ¿Usted cree que quien tiene 40 millones de dólares como Beira Mar no manda? Con 40 millones de dólares la prisión es un hotel, una oficina… Cuál es la policía que va a quemar esa mina de oro, ¿entiende? Nosotros somos una empresa moderna, rica. Si el funcionario vacila, es despedido y ‘colocado en el microondas’. Ustedes son el Estado quebrado, dominado por incompetentes. Nosotros tenemos métodos ágiles de gestión. Ustedes son lentos, burocráticos. Nosotros luchamos en terreno propio. Ustedes, en tierra extraña. Nosotros no tememos a la muerte. Ustedes mueren de miedo. Nosotros estamos bien armados. Ustedes tienen calibre 38. Nosotros estamos en el ataque. Ustedes en la defensa. Ustedes tienen la manía del humanismo. Nosotros somos crueles, sin piedad. Ustedes nos transformaron en ‘super stars’ del crimen. Nosotros los tenemos de payasos. Nosotros somos ayudados por la población de las villas miseria, por miedo o por amor. Ustedes son odiados. Ustedes son regionales, provincianos. Nuestras armas y productos vienen de afuera, somos ‘globales´. Nosotros no nos olvidamos de ustedes, son nuestros ‘clientes’. Ustedes nos olvidan cuando pasa el susto de la violencia que provocamos.”

“¿Pero, qué debemos hacer?”, le preguntan. Él dice: “Les voy a dar una idea, aunque sea en contra de mí. ¡Agarren a ‘los barones del polvo´(cocaína)! Hay diputados, senadores, empresarios, hay ex presidentes en el medio de la cocaína y de las armas. ¿Pero, quién va a hacer eso? ¿El ejército? ¿Con qué plata? No tienen dinero ni para comida de los reclutas. Estoy leyendo Sobre la guerra, de Klausewitz. No hay perspectiva de éxito. Nosotros somos hormigas devoradoras, escondidas en los rincones. Tenemos hasta misiles anti-tanque. Si embroman, van a salir unos Stinger. Para acabar con nosotros… solamente con una bomba atómica en las villas miseria. (…)”

Hasta acá dejo la entrevista. Primero, porque lo que resta nos sitúa, irremediablemente, en el infierno de Dante. Segundo, porque se descubriría tiempo después que Arnaldo Jabor, cineasta y periodista brasileño, había hecho esta entrevista apócrifa —pero creíble— a Marcola. El mismo Marcola la negó, pero Jabor, aprovechando que a este capo se le atribuye haber leído tres mil libros, hace a partir de ello una pieza importante que desnuda la realidad latinoamericana asociada al narcotráfico. Marcola no lo dijo, pero Jabor puso en su boca realidades irreductibles, para nada extrañas a un capo de su talla.

Definitivamente, este para nada inocente ejercicio periodístico no nos deja indiferentes y nos hace ver lo invisible. Muchos estados latinoamericanos dejaron pasar demasiado tiempo entre la negligencia y la indiferencia, y engendraron al Narcofrankenstein postmoderno. Jabor imaginó ser Marcola, y desde allí trazó el mapa socioeconómico, cultural y político que define el narcotráfico en nuestra región. No asomó en esa entrevista apócrifa la nefasta influencia de un credo neoliberal; lástima, porque no pudo haber mejor caldo de cultivo para el narco. ¿Legalizar o no legalizar? Esta es la cuestión.

Más noticias de Opinión

Herramientas

Videos

multimedia

© Copyright 2012 Prensa Libre. Derechos Reservados.

Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.