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23/08/13 - 00:00 Opinión

CATALEJO

Los motoristas ganan un punto

ES CORRECTA LA DECIsión de suspender la disposición sobre los chalecos de los motoristas. Y lo es, porque tuvo el problema de que por tratar de solucionar el grave asunto de los asesinatos y asaltos cometidos por criminales tripulantes de motos, iba a provocar males adicionales aún peores. La reacción de quienes utilizan este medio de transporte resultó un buen ejemplo de la capacidad ciudadana de impedir disposiciones legales contraproducentes, y en ese sentido dieron una muestra de unidad muy pocas veces vista en Guatemala.

MARIO ANTONIO SANDOVAL

El reto ahora es cómo hacer para afrontar la criminalidad en dos ruedas, sin afectar a por lo menos el noventa por ciento de los usuarios. Es una tarea difícil, pero con posibilidades de lograr un resultado positivo.

LAS MOTOS SON un tipo de vehículos enormemente variado y numeroso: casi 800 mil de ellas circulan en el territorio nacional, especialmente en el distrito metropolitano. Entre ellas se cuentan las de gran cilindrada, precio muy alto, marcas de lujo, adquiridas por quienes les gusta utilizarlas como medio de entretenimiento, de práctica del deporte del motociclismo ya sea de manera individual o en grupos reunidos en clubes. De ellos, la carrera del Zorro constituye el mejor ejemplo. Debido a las características de esos vehículos, mantenerlos circulando con exclusividad en el carril derecho es prácticamente imposible. Este tipo de motoristas no puede ser considerado como un posible elemento de riesgo de asesinatos, asaltos y robos.

OTRO GRUPO DE MOTOristas está integrado por quienes las utilizan como medio de transporte para cumplir con sus tareas laborales. Y el tercero, por quienes tienen en la moto la manera más barata de trasladarse de su casa a su centro de trabajo. La mayoría de veces en este último caso se trata de esposos. La opción de enviar a las señoras a su trabajo utilizando el transporte público está llena de peligros a causa de los constantes asaltos dentro de los vehículos y a los ataques de mareros. Es el mismo caso de quienes utilizan la moto para llevar a sus hijos a la escuela. Tienen como característica generalizada el uso del casco y el cumplimiento de marcarlo con el número de la placa, así como el chaleco con partes fosforescentes.

HAY UN HECHO INNEgable: son demasiados los crímenes cometidos por maleantes en moto. Parte del problema lo constituye el objetivo principal de muchas de esas acciones delictivas: el robo de teléfonos celulares. Por eso se debe hacer todo esfuerzo para lograr el control de cada aparato, a fin de impedir su funcionamiento por alguien ajeno al dueño. Las empresas telefónicas, según entiendo, se encuentran analizando posibilidades de un plan de acción conjunto entre ellas y las autoridades. Al lograrlo y convertir los celulares robados en artefactos inútiles se habrá dado un paso adelante muy grande para solucionar parte de los problemas derivados de la cantidad de motos circulando por las calles de la ciudad y de sus alrededores.

ENTENDER UN PROBLEma es llegar a la mitad de la solución, se ha dicho muchas veces. También se deben entender tanto la complejidad como los puntos de vista de los diversos protagonistas de los problemas. Al respecto de los cascos y los chalecos, no se puede olvidar lo ocurrido cuando se tomó la decisión de exigirlos de color negro, hace ya un par de años. Al principio, la nueva disposición fue cumplida con cierta firmeza, pero esta comenzó a desaparecer cuando fue evidente la imposibilidad práctica de cumplirla. Con la suspensión decretada ayer, es posible intentar otras maneras de lograr el objetivo, entre ellas la del ya mencionado papel de los robos y la posterior venta impune de objetos evidentemente obtenidos de manera ilegal.


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