Opinión

Familias en paz

500 años

Rolando de Paz Barrientos

Rolando de Paz Barrientos

La Reforma Protestante del siglo XII fue un movimiento que surgió con distintos actores, siendo los más relevantes: Ulrico Zuinglio, Juan Calvino y Martín Lutero.

Este último, un monje agustino que mediante la lectura de las Escrituras descubre que la forma de vida y enseñanzas de los que estaban llamados a proclamar el evangelio era totalmente opuesta a las verdades que encontró en ella. La corrupción eclesiástica y la falta de piedad provocaban que el pueblo viviera una religión de superstición y normas externas sin fundamento.

Como protesta, escribe sus 95 tesis proponiendo una vivencia apegada a las Escrituras antes que la tradición. Al clavarlas en las puertas de la iglesia en Wittemberg, Alemania, le trajo serias consecuencias, llegando incluso a ser condenado a muerte. A pesar de ello se mantuvo firme y cuando fue obligado a retractarse declaró lo siguiente: “Yo estoy sujeto a las Escrituras y mi conciencia es cautiva a la Palabra de Dios. Yo no puedo y no retiro nada… aquí me quedo, mi postura es inmovible; que Dios me ayude.”

500 años después, es considerado como uno de los sucesos más significativos en la historia de la humanidad, pues marcó la identidad teológica, histórica, intelectual, económica y política de Alemania, Europa y los países occidentales. Permitió la formación de valores sobre los cuales se han construido las sociedades libres, dio un impulso a la educación, dando inicio a una era de progreso y civilidad alrededor del mundo.

De manera que no puede ser visto como un evento sin relación alguna con nuestro presente. ¿Cuál es la relevancia que tuvo en la sociedad? El acceso a las Escrituras a todo ser humano y en su propia lengua hace que el pensamiento del hombre sea transformado a la luz de la verdad divina, proveyéndole un sentido de libertad y de justicia. A partir del conocimiento bíblico se aprende a valorar al ser humano por haber sido creado a imagen y semejanza de Dios, devolviéndole la dignidad sin distinción de sexo, raza o color.

A nivel político promovió la separación entre Iglesia y Estado, evitando con ello el desarrollo de la fe personal, sin mediaciones o influencia política. A la vez permitió el desarrollo de las ciencias para el bien social. El surgimiento de la democracia como un sistema de gobierno, instituyendo el voto y la responsabilidad ciudadana, es producto de la Reforma.

A nivel económico, motivó la abolición de la usura, como fuente de enriquecimiento de la burguesía. Le dio al hombre una perspectiva distinta del trabajo, presentándolo como una bendición, un nuevo sentido de su vocación o profesión. Max Weber, en su estudio La concepción Luterana de la profesión, señala que “…el contenido más honroso del propio comportamiento moral consistía, precisamente, en la conciencia del deber en el desempeño de la labor profesional en el mundo. Esa es la ineludible secuela del trabajo”, incorporándole una dimensión de fe al trabajo, como una forma de adorar a Dios en la vida.

A nivel cultural democratizó la enseñanza, puesto que era un privilegio de los sacerdotes; promovió la labor educativa para superar el analfabetismo, con la motivación de que se pudiera leer las Escrituras, fomentando la creación de escuelas y universidades. Se liberó la creatividad en las artes y las ciencias, encauzándolas hacia nuevos horizontes.

La Reforma permitió la libertad de conciencia por encima de los dogmas o todo aquello considerado socialmente correcto pero que está en contra de los valores divinos. Celebremos los 500 años y defendamos esta herencia de fe

rolando.depazb@gmail.com