Opinión

Desarrollo de país

Capital humano guatemalteco

José Santiago Molina

José Santiago Molina

Inicio agradeciendo a Prensa Libre la oportunidad que me da para contribuir con Guatemala escribiendo cada dos lunes esta columna de opinión.

Soy originario de San Carlos Sija, Quetzaltenango, formado académicamente en la Ciudad de Guatemala en el Centro Escolar El Roble (1971-1982), y con estudios universitarios en los Estados Unidos de América, habiéndome graduado en Economía en 1986 y de Máster en Administración de Empresas en 1987. Llevo 30 años en la actividad laboral privada con responsabilidades a través de los años en empresa multinacional —al inicio— y luego en empresas regionales, en el extranjero y en Guatemala. Tengo experiencia en giros de negocio que abarcan industria, comercio, servicios, pecuaria, agricultura y agroindustria.

He tenido la grata oportunidad de servir al sector empresarial a nivel de asociaciones, gremiales y cámaras empresariales, incluyendo cinco años de servicio en el Directorio del Cacif.

Después de pensar algunos días sobre qué temas escribir, tomé la decisión de llamar a mi columna Desarrollo de País. Mi interés particular es trasladar al lector, basado en mi experiencia personal y profesional, cómo podemos desarrollar Guatemala. Trataré de llevar un hilo conductor, columna tras columna, para mejor propuesta y entendimiento.

Guatemala es sin duda alguna un país precioso. Lo conozco casi todo. Tiene cultura, tiene climas variados, tiene lugares aptos para el turismo, tiene suelos apropiados para la agricultura, tiene ubicación geográfica óptima para exportar productos, y sobre todo tiene gente trabajadora, gentil y hábil. Eso da un marco para que todos juntos podamos desarrollar el país.

Es necesario que se dé el desarrollo de país en un marco de ley y orden —como en muchos países del primer mundo—, donde existan instituciones públicas que hagan su función con eficiencia y donde los ciudadanos vigilemos el actuar de la autoridad pública. Es una realidad que en Guatemala la producción de bienes y servicios de manera privada rebasa el 90% del producto interno bruto, donde la gran mayoría son pequeñas y medianas empresas. Eso quiere decir que el guatemalteco es emprendedor, responsable, productivo y que tiene ganas de superarse.

En mi opinión hay temas básicos necesarios para que podamos desarrollar el país de una mejor manera. El respeto, la familia, la educación, la nutrición, la salud, la infraestructura, la seguridad, las reglas claras, la tecnología, la innovación, el financiamiento, el clima de inversión, la organización de la empresa, la ética, los principios y los valores, los impuestos, son temas que desarrollaré uno por uno y trataré de subrayar la importancia de cada uno, y así poder visualizar las oportunidades que se puedan ir dando para poder crecer sostenidamente en lo económico y tener mejoras importantes en lo social.

Analicemos cómo se da a cada momento el intercambio de bienes y servicios. Los que tenemos la oportunidad de tener carro pasamos a la gasolinera y ponemos combustible, pagamos por el producto, llegamos a nuestro trabajo, interactuamos con proveedores o con clientes, vamos al banco, depositamos o retiramos, pasamos a un local comercial y compramos algo, y así, todos los días. En todos esos procesos somos ciudadanos, en la inmensa mayoría gente correcta, que hacemos mover la economía del país.

Cuando converso con familia, con amigos, con colegas, con colaboradores, con autoridades, con servidores públicos, etc. constato que Guatemala tiene grandes oportunidades desde el lado del capital humano. Lo que necesitamos es ser creativos en cómo crear más oportunidades y tener el adecuado diálogo con los diferentes actores de la sociedad para que todos vayamos por el camino del bien y hacia la prosperidad.

josesmolinam@gmail.com