Opinión

Catalejo

Contratos para reformar justicia

Mario Antonio Sandoval

Mario Antonio Sandoval

La semana pasada circuló un mensaje electrónico con la copia de un contrato de cinco años de la Agencia de Desarrollo Internacional, del gobierno estadounidense, firmada el 16 de agosto del 2012, por la suma de 19,778,522 dólares, con la empresa Checci & Company, domiciliada en 1899 L Street NW Washington 20038-3804. Se aumentó en noviembre del 2015 y se extendió hasta el 2018, lo cual indica su vigencia, para actuar en Guatemala en relación a una serie actividades no conocidas públicamente, de las cuales es fácil informarse y conocer con el simple hecho de visitar la información proporcionada en los sitios electrónicos a disposición de cualquier persona en las redes sociales, lo cual brinda datos de sumo interés para los ciudadanos guatemaltecos.

Según estos datos, Checchi ayudaría a implementar y a apoyar programas de la reforma de seguridad de justicia, el acuerdo nacional de este tema y las estrategias del Gobierno de Guatemala en referencia a la Corte Suprema, la Procuraduría General de la Nación, la Policía Nacional Civil, la Comisión de la reforma policial y el Instituto Nacional de Ciencias Forenses, Inacif; reformar el sistema de justicia y de seguridad, fortalecer la sociedad civil, ayudar a la credibilidad y fomentar la participación ciudadana en seguridad y justicia, así como legislación clave en crimen organizado, tráfico de personas, violencia sexual y doméstica. En el 2016 se agregaron tareas restablecer y reforzar las cortes para “casos de corrupción de alto nivel”, extorsión y corrupción.

Informes agregan los siguientes temas del trabajo de Checci para aumentar el uso de procesos orales en el sistema de justicia, mejorar la capacidad del MP, afianzar la capacidad de actuación de su unidad anti corrupción, uso de mediación y sector justicia, implementar procesos alternos para resolución de disputas, y ayudar a las organizaciones sociales a aumentar sus capacidad del sector justicia. De 1999 al 2004, otorgó asistencia técnica al MP, el sistema judicial, y la defensoría pública, establecer y reforzar 17 centros regionales de justicia, crear 16 centros de mediación comunitaria para el uso de mecanismos de resolución y de reconocimiento de las leyes indígenas. Hoy trabaja en Afganistán, Kosovo, Liberia, Malí, México Colombia, El Salvador y Guatemala.

Checci fue fundada en 1973, ha trabajado en 145 países, y sus mayores clientes son el Gobierno de Estados Unidos, el Banco Mundial, el Africano de Desarrollo y Asiático de Desarrollo. Su misión es mejorar la vida de la gente, según expresa su hoja de información, y de acuerdo a la interpretación de sus críticos es parte de las empresa bien relacionadas con la AID y contratadas para asesorías internacionales, las cuales subcontratan expertos locales a precios muy inferiores, convirtiéndose así esta actividad en un multimillonario negocio lucrativo porque fondos públicos estadounidenses llegan a manos privadas, lo cual no necesariamente las descalifica ni debe ser interpretado como necesariamente negativa y/o inconveniente para los países donde actúan.

La AID tiene el derecho de utilizar como desee el dinero de los contribuyentes estadounidenses. Sin embargo, a causa de las circunstancias tan particulares de la situación guatemalteca en este momento en referencia a los temas relacionados con la asesoría de Checci, creo conveniente revelar no sólo los temas y sugerencias de su trabajo en Guatemala, sino los realizados desde hace varios años. Los temas señalados son importantes y la asesoría es conveniente, pero hay motivos para abandonar la política de silencio al respecto. No hay motivo para pensar mal, pero mantener esa exagerada discreción puede prestarse a malas pero justificadas interpretaciones. Es válido para los guatemaltecos saber los temas específicos de esas explicaciones tan generales y abstractas.