Opinión

Urbanismo y sociedad

El desgobierno en Guatemala

Alfonso Yurrita

Alfonso Yurrita

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Pandillas

Los problemas de Guatemala empiezan desde los acuerdos de paz. Las debilidades del Gobierno se basan en una ausencia de estrategias y planes ante las amenazas del siglo XXI. Pues esos acuerdos se definieron en conceptos de defensa nacional muy sui géneris, en que designaba al Ejército funciones como del siglo XIX: “defensa de agresiones armadas”, lo que limita su accionar en resguardo de la Seguridad Nacional, con un PIB que le restringe, cuando el mundo está bajo las amenazas del terrorismo.

Para resguardar la seguridad nacional se crea una Policía. Esta queda dentro de un modelo legal que establece: proteger al medio, erradicar la violencia, la corrupción, la impunidad, el terrorismo, el tráfico de drogas y armas, acciones que brillan por su ausencia, aunque algunos éxitos han tenido. Pero las nuevas amenazas regionales son la guerra al narcotráfico y el terrorismo después de los ataques que se internacionalizan y que alcanzan a Guatemala. Pues se ha vuelto una fuente de paso hacia Estados Unidos, por su posición geoestratégica dentro de la Cuenca del Caribe y ser frontera con Norteamérica. Lo que el presidente Trump pretende parar construyendo un muro y limitando los aspectos migratorios. Guatemala vive actualmente una inseguridad producto del crimen organizado y sobre todo del narcotráfico, con elementos que han incorporando la violencia, como las pandillas, donde la guerra rural se ha desplazado a las ciudades, desarrollando una segunda generación criminal de pandillas juveniles,que “son jóvenes que ven reducidas sus oportunidades de experimentar una pertenencia a la comunidad con derechos y obligaciones con similares problemas y recompensas con sus pares de otras clases sociales”.

La segunda generación de maras internacionalizadas e influenciadas por la Mara Salvatrucha y la 18-St, provenientes de California, cuyas señas de identidad son los tatuajes sumamente agresivos. Por su estructura bien pueden ser politizadas y generar una desestabilización a un gobierno metido en problemas de corrupción política y sin una ideología partidista, pues el Gobierno desde el inicio ha carecido de una estructura política-legislativa, con lo que el pueblo no tiene quién lo represente. En Guatemala, al igual que muchos países de América Latina, se acabaron las guerras de las ideas y han empezado las de los desbordes.

Las fronteras terrestres, marítimas y aéreas son las debilidades más significativas en la seguridad, que se han convertido en zonas estratégicas sin control militar-policiaco y de desarrollo humano.

El territorio de Guatemala es ahora zona de paso de pandillas como la Salvatrucha, que afecta no solo su seguridad, sino la de otros países, pues por su estructura pueden ser politizadas y generar una desestabilización política.

Las amenazas en la frontera Guatemala-México empiezan por la debilidad en la seguridad en Guatemala, que arranca con la violencia en la Ciudad, que ha concentrado a casi todas la fuerzas de seguridad, Ejército y Policía, por la violencia que se ha desarrollado en el área metropolitana. Para controlar el territorio nacional se tiene una Policía que solo cuenta con 31 mil elementos para cubrir terrenos amplios y montañosos. La credibilidad de la población sobre la Policía es otro problema