DESARROLLO DE PAÍS

El poder local – Clave para el desarrollo (II)

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Un buen ejemplo de cómo los dos centros urbanos más grandes del país —Guatemala y Quetzaltenango— deben interactuar con las municipalidades vecinas lo hemos visto en las últimas semanas. El alcalde de la ciudad de Guatemala, trabajando proyectos de beneficio mutuo con los alcaldes de Mixco, Santa Catarina Pinula y Palencia.

En la ciudad de Guatemala habitan 1.8 millones de personas, pero se estima que además existe una población flotante de alrededor de 1.7 millones —los que entran y salen diariamente—. La ciudad de Guatemala debe prestar servicios a 3.5 millones de habitantes. Lo hacen con ocho mil empleados municipales y con un presupuesto similar al constitucional de la Usac —Q1.525,872,000—. Para ingresar y para salir de la ciudad de Guatemala deben mejorar la fluidez del tránsito en todas las entradas/salidas. Las obras deben desarrollarse en conjunto. Solo con buena voluntad política y gestión eficiente de las corporaciones municipales, que verdaderamente estén al servicio del ciudadano, se pueden lograr esas mejoras.

El caso de la ciudad de Quetzaltenango es muy difícil porque la propia municipalidad ha tenido y tiene muchísimas complicaciones de gestión, y de corrupción sindical. No ha habido alcaldes con liderazgo y con sólidos concejos como para que logren hacer proyectos en conjunto con municipios vecinos. En esa área del país hay una municipalidad ejemplar —la de Salcajá. Hay suficientes notas periodísticas que lo reflejan. Tres veces ha sido electo el alcalde actual. Visiten Salcajá y verán. Los ciudadanos quetzaltecos y de los municipios vecinos deben trabajar desde sus comunidades con orden, propuesta y exigencia a las municipalidades, por un lado, y por el otro, los ciudadanos que sean decentes y sensatos, con espíritu de servicio, que participen en política y que lleguen a gobernar esas alcaldías.

Escuintla es una municipalidad que está sonando en los medios de comunicación y redes sociales producto de la catástrofe natural del Volcán de Fuego. Medido en población, Escuintla es el tercer centro urbano del país. La circunvalan la carretera CA2 —la más transitada del país— y la CA-9 —que va al mayor puerto del país y al balneario más cercano de la capital—. Ahí no se da reelección de corporaciones municipales. La actual logró un convenio con el Obispado de Escuintla y la Municipalidad de Guatemala para albergar a muchas familias que se quedaron sin hogar en El Rodeo y en San Miguel Los Lotes. Están planificando un proyecto habitacional para esos damnificados, con el apoyo del gobierno central y del sector empresarial. Esperemos que la corporación actual haga un buen trabajo y sea ejemplar para muchos más municipios del departamento y para cabeceras departamentales del país.

Es importante analizar los municipios más rurales con hechos reales. Ahí es clave revisar qué alcaldes han sido buenos líderes y quiénes no. Ha habido alcaldes que basan su gestión en su ideología política y/o sin saber cómo se administra una corporación municipal, y al final es un fracaso de gestión y un retroceso para el municipio. Luego llega al gobierno municipal un alcalde con marcado liderazgo, con su equipo de trabajo, que busca el bien común, que trabaja de la mano con los Cocodes, las empresas locales y a veces el gobierno central, y busca que entre todos logren desarrollar proyectos comunitarios de beneficio común. Esos alcaldes sí se reeligen. El flagelo de la corrupción es un síntoma en algunas municipalidades rurales. El órgano de control del Estado debe cuidar el uso de los recursos porque estos son escasos y necesarios.

Guatemala necesita mejorar considerablemente las administraciones ediles para que así el desarrollo local contribuya al desarrollo del país.

josesmolinam@gmail.com

ESCRITO POR:

José Santiago Molina

Economista y MBA por la Universidad de Dallas en Texas, Estados Unidos. Director de empresas del giro agrícola, pecuario, industrial, comercial y financiero.