Opinión

Liberal sin neo

¿El que nada debe nada teme?

Fritz Thomas

Fritz Thomas

El que nada debe, nada teme, dice el proverbio, del que soy escéptico. El caso Rosenberg es el primero que la Cicig llevó ante los tribunales, cuando el titular era Carlos Castresana. Los hermanos Valdés Paiz, acusados de ser los autores intelectuales del “asesinato” de Rosenberg, pasaron más de siete años en la cárcel. Hace pocos días, el juez  Mynor Moto ordenó la clausura del proceso por falta de evidencia. Siete años y no hay evidencia, púdranse en la cárcel en lo que el MP encuentra algo. ¿El que nada debe nada teme? Además, este caso no parecería ajustarse al mandato de la Cicig, pero salvó al gobierno de los Torres Colom.

Guatemala se encuentra en una coyuntura crítica, fluida y muy vulnerable. En “Seeing Like a State”, James C. Scott (1998) sostiene que el factor más discordante de la Revolución Rusa es que no fue generada ni producida por el partido de los Bolcheviques. Lo que hizo Lenin de manera brillante fue secuestrar la revolución [en octubre 1917] cuando esta ya era un hecho [desde febrero]. Así lo señaló Hannah Arendt: “Los Bolcheviques encontraron el poder tirado en la calle y lo recogieron”. La contribución de Lenin, Trotsky y Stalin al derrocamiento del zar fue nula. Ni fue visionario Lenin; un mes antes de la revolución de febrero, en la que no tuvo parte, escribió lamentando que su generación probablemente no llegaría a ver la revolución. El desorden y vacío de poder creado por la Revolución de Febrero creó la coyuntura para que el partido comunista de Lenin tomara las riendas y no las soltara. El punto no es cuidado con los comunistas, sino cuidado con el desorden y la volatilidad porque el vacío de poder eventualmente se llena.

En la política lleva las de ganar el que piensa más jugadas por delante y es oportunista. No es cuestión de Jimmy o Iván, sino lo que viene varias jugadas después. Si cae Jimmy entra Jafeth, que tiene esqueletos en el armario, por lo que también “se lo comen”. ¿Siguiente jugada? Podría ser De León Duque, Nineth, Eduardo Stein, Helen o Fuentes Knight; jaque mate de la izquierda, con las ONG y las turbas de Codeca, CUC, FNL y los sindicatos estatales como fuerzas de choque. Menos probable, alguien como Suger, más neutro y mesurado, apoyando la tesis de accidente histórico y disipando las teorías conspiracionistas.

Del otro lado del tablero, suponga que se va Iván y se queda Jimmy. ¿Siguiente jugada? Los mismos personajes de la sociedad civil y las turbas divinas le hacen la vida imposible y el país se hace ingobernable. ¿La ONU se va a dejar solo así? Los organismos multilaterales, ONU, BM, BID, AID, la Comunidad Europea y los países “amigos” estrangulan al país y mandan otro Iván al cubo, corregido y aumentado. Desorden, vacío de poder, la coyuntura se agudiza. Eventualmente logran botar a Jimmy y el juego regresa del otro lado del tablero.

Apoyo la labor de la Cicig, pero me desconcierta su agenda política. ¿Invasión de la finca Bremen y asesinato de su propietario, cadena de asesinatos y saqueo de comercios en Huehue, robo masivo de energía eléctrica por parte de Codeca, para enriquecerse y financiar su proyecto político, o perseguir a los aparatos clandestinos como es su mandato? Nada. Cicig y el MP se dedican a arrinconar al presidente, que mal que bien lo eligió el pueblo. Quizás Jimmy debe algo y debe temer. Seguro Iván no es un ángel de la justicia y parece tener una agenda mesiánica que lo llevó a pensar que sabe cómo va a “arreglar” el país y que botar otro gobierno solo es el preludio a la siguiente jugada.

En este tipo de coyunturas, piensa mal y acertarás.

fthomas@ufm.edu