Opinión

macroscopio

De mentira en mentira

Humberto Preti

Humberto Preti

Esta semana estuve en el aniversario de la promulgación de la Ley General de Electricidad la cual cumplió 20 años, gracias a esta ley que le quitó el monopolio al Estado, la población ha sido beneficiada en todo sentido. Veamos alguno de los beneficios, por ejemplo de 1971 a 1996 obtuvieron el servicio de energía eléctrica 152 mil hogares a un ritmo de 5,850 por año, desde la promulgación de la ley, de 1996 a la fecha se han beneficiado 950 mil a un ritmo de 56 mil por año, llegándose a tener una cobertura del 93% de la población, además de eso la matriz energética ha cambiado sustancialmente y ahora el 49% es generado por hidroeléctricas lo que ha significado una reducción en las tarifas de más de 25% y en algunos casos hasta del 40%, en fin el dinámico sector eléctrico ha sido un éxito, lamentablemente no todo es miel sobre hojuelas. Los enemigos del desarrollo se han dedicado a bloquear la construcción de más hidroeléctricas, aduciendo que contaminan el agua, que le quitan el agua a las poblaciones cuando en una hidro la misma agua que entra es la que sale sin ningún contaminante, es considerada mundialmente como la fuente de energía más limpia, además de esta oposición se han dedicado a no permitir el paso de líneas de transmisión que beneficiarían a muchas comunidades que aún están a oscuras, para un ejemplo un transformador que se debió haber instalado hace tres años en una área de sur oriente del país, tan pobre como el corredor seco, hasta ahora va a ser posible, debido a la oposición de comunidades manipuladas por los enemigos del desarrollo.

Un argumento de algunos es que no se beneficia a los pueblos, mentira, durante el acto de aniversario oímos los testimonios de tres alcaldes de municipios beneficiados, y uno de ellos contaba que antes tenía que gastar tres quetzales diarios en candelas o kerosene para candiles, lo que representaba Q90 por mes, ahora con luz solo pagan Q50, si esto no es beneficio ¿Qué es?

Lamentablemente hay todavía algunos baches en el camino, como es el caso de algunas alcaldías que cobran la tarifa de un alumbrado público que no existe o que se limita al parque central, pero los barrios de la periferia no se ven beneficiados con el servicio.

Ayer leímos una noticia de una ONG sueca que va a donar Q5.7 millones a dos poblaciones del corredor seco y cuando se entrevistó a su secretario general, el señor Per Dyman, dijo no conocer nada de Guatemala. Este señor debería de conocer en qué paran los fondos que vienen de la cooperación nórdica, si el dinero se lo van a dar a oenegés ligadas a las organizaciones como CODECA, que además roba energía; el CUC, el FNL y todas las que bloquean cualquier proyecto que traiga bienestar a la población, pues ya sabremos para qué servirán esos fondos, para cualquier cosa menos para desarrollo y mitigar el flagelo de la desnutrición. Dyman habló que la tierra pertenece a otras personas y no a los afectados, le quiero informar al mal informado ciudadano sueco, que en Guatemala desde 1954 se han repartido dos millones de hectáreas, que comparado con las tierras donde se siembra caña, café, hule, palma africana y cardamomo, es más del doble pues todos esos cultivos sumados no llegan al millón de hectáreas, sería bueno que se informara, ¿qué se hace con esas dos millones de hectáreas y donde están ubicadas?, pero estoy seguro que ya se encargaron de decirle que la tierra está en pocas manos y que la pobreza es culpa del sector privado, seguiremos funcionando de mentira en mentira.