Opinión

a contraluz

La cooptación del Congreso

Haroldo Shetemul

Haroldo Shetemul

Tras el rechazo de los diputados a las reformas del sector justicia se ve cómo opera la entente malévola que busca el retroceso de todos los avances de transparencia y justicia que se han hecho desde el 2015 y las gestiones bajo la mesa que ha hecho el presidente Jimmy Morales. Algunos dicen que pobrecito el mandatario porque no le pasan balón en el FCN, pero yo cada vez más me convenzo de que nuestro mandatario ya se alineó a esas fuerzas oscuras. O sea, se trataría de un gobernante de dos caras. Esa entente es la que estuvo detrás de la conformación de la junta directiva parlamentaria que tomará posesión dentro de 45 días. Una directiva que obtuvo el visto bueno del presidente Morales; sí, el mismo que reclutó 37 diputados de Líder y PP para engrosar su bancada que solo tenía 11 diputados. ¿Ustedes creen que Morales fue tan ingenuo de no pensar que esos 37 tránsfugas llevarían su propia agenda a la bancada oficial? Claro que no, y parece que coinciden en intereses políticos.

En esa entente que estaría conformada por las bancadas atrás de la nueva junta directiva del Congreso, también se incluyen empresarios y sectores de la ultraderecha tanto del Ejército como de partidos políticos. Esta estructura tendría a sus guerreros: Ricardo Méndez Ruiz, de la Fundación contra el Terrorismo que pretende la expulsión de Iván Velásquez y la Cicig. Otro elemento fascistoide es José Luis González Dubón, de la Liga ProPatria y docente de la Universidad Francisco Marroquín, quien presentó un amparo en la Corte de Constitucionalidad contra la actual junta directiva del Congreso por haber impulsado el proceso de discusión de las reformas del sector justicia y quien es un crítico de la presencia de la Cicig en el país. Hay que recordar que González Dubón fue el candidato del Jimmy Morales para magistrado de la CC, lo cual implica la cercanía del gobernante con sectores políticos y militares de extrema derecha. A esa amalgama se añadiría el dinero que los reclusos de la Línea estarían soltando para financiar el paquete que los incluiría entre los beneficiarios.

En el Congreso ha sido Fernando Linares Beltranena, del PAN, el que ha abanderado la lucha contra la reforma y sus acciones lo ponen como enemigo de Iván Velásquez y Thelma Aldana, y la semana pasada interpuso un amparo ante la CC para evitar la presencia de ambos funcionarios en el Congreso. Pero quienes mueven los hilos de dirección de la entente en silencio son el coronel Édgar Ovalle y el teniente coronel asimilado Herber Melgar Padilla. Ambos le hablan al oído a Jimmy Morales, pese a que Ovalle tiene un antejuicio por delitos de lesa humanidad, y Melgar Padilla está señalado de dirigir escuchas telefónicas y espionaje en la SAAS, ambas ilegales. Como se ve, Jimmy Morales tiene una cercanía con los principales cabecillas de esta entente.

El principal objetivo de esta estructura de cooptación del Estado es retrasar la discusión de las reformas judiciales porque creen que el presidente Donald Trump no avalaría el trabajo de su embajador de Guatemala y rechazaría todo lo que EE. UU. impulsa aquí. Y en esa iniciativa ultraderechista contra las reformas judiciales se incluye el rechazo a incorporar el derecho indígena, algo que tiene centenares de años de ejercerse pero la cultura racista de políticos y empresarios niegan algo existente que se desarrolla en los pueblos originarios. El siguiente paso será ver la manera de apoyar la salida de los cabecillas de la Línea, entre ellos Pérez Molina y Baldetti.

@hshetemul