Opinión

Con nombre propio

La Usac y su eterna encrucijada

Alejandro Balsells Conde

Alejandro Balsells Conde

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Alejandro Balsells Usac

Le corresponde a la Universidad de San Carlos con exclusividad dirigir, organizar y desarrollar la educación superior del Estado y la educación profesional universitaria estatal, así como la difusión de la cultura en todas sus manifestaciones, debe promover la investigación en todas las esferas del saber humano y cooperar para el estudio y solución de los problemas nacionales. Además es, por mandato constitucional, la única universidad estatal.

El gobierno de la Usac le corresponde al Consejo Superior Universitario integrado por el rector, los decanos de cada facultad, un representante del órgano profesional, egresado de la Usac que corresponda a cada facultad, un catedrático titular y un estudiante por cada facultad, goza de una asignación no menor al 5% del Presupuesto de Ingresos Ordinarios del Estado.

No tengo ni idea de qué otras universidades en el mundo eligen de forma democrática a su rector, en nuestro país la Usac lo elige con un complejo sistema y el Cuerpo Electoral Universitario se integra por el rector, cinco profesores y cinco estudiantes por facultad y cinco profesionales no catedráticos por cada colegio —hay más colegios que facultades—.

El sistema electoral de la Usac, por lo menos a criterio de este escribiente, es uno de los mejores ejemplos de fraude de ley que pueden visualizarse y me explico: a) se sacaron de la manga que solo voten los de la capital, como si la Usac no tuviera extensiones; b) las facultades están de forma expresa contenidas en su ley orgánica y menciona 7, en 70 años solo han creado tres más; c) las convocatorias para catedrático titular se postergan y manejan de forma caprichosa; d) El Colegio de Psicólogos, por ejemplo, vota como colegio, pero los muchachos como estudian en “Escuela” y no “Facultad” quedan en el limbo; e) los estudiantes de maestría y doctorado no votan, solo votan los estudiantes de licenciatura, se alega con esto que podrían votar como profesionales y como estudiantes y tendrían voto doble —esto se arregla con un buen padrón, pero esa palabra no la conocen y por eso se anuló recientemente la del Colegio de Abogados que elegía a representante ante el CSU—, preguntémonos ¿si un estudiante de doctorado es egresado de Mariano Gálvez por qué no puede votar como estudiante de Usac?; f) No vota ni el 25% del padrón electoral de estudiantes; g) la Usac es sujeto obligado para tener toda su información de manera pública, pero las campañas son opacas, millonarias y muy pocos combaten ese vicio, además de que hay denuncias de que contratistas son quienes pagan las costosas y extensas campañas.

Nuestra máxima casa de estudios superiores se rige por una ley promulgada por Juan José Arévalo el 28 de enero de 1947 y a pesar de que la Universidad goza de iniciativa de ley desde el 1º de julio de 1966, no hay forma de que puedan proponer una normativa ágil y del siglo 21.

La Usac está catalogada como la número 1 del país, pero su crisis es evidente, basta ver la brecha con la Unam de México o la UCR de Costa Rica, en vez de achicarse cada vez se amplía, además que su participación en el Consejo de Enseñanza Privada Superior es de un cero a la izquierda y poco aporta a la creación de una mejor educación privada superior.

Preparar a muchachos para enfrentarse a un ambiente cada vez más competitivo y global, es un gran reto, pero con conceptos de hace más de 70 años y grabados en piedra es muy difícil. Ojalá surjan nuevos liderazgos y ahora que escogen rector o rectora se haga algún cambio sustantivo y no tengan más de lo mismo.