Opinión

Pluma invitada

Modelos curriculares subyacentes

César Augusto Sagastume

César Augusto Sagastume

En el marco del currículo del sistema educativo nacional deben considerarse todos los elementos, procedimientos y sobre todo los sujetos de un modelo curricular, que al final son los actores intelectuales que tienen la responsabilidad de trabajar para la formación de ciudadanos con principios axiológicos, para recrear a una nación que se ha venido deteriorando desde hace algún tiempo, por lo que se debe subrayar el legado de la autoridad espiritual que hemos vivido con los aprendizajes del arzobispo Óscar Julio Vian Morales, que pasó a la eternidad.

Las generaciones de jóvenes pretenden tener referentes, íconos, ejemplos de personalidades que sean dignas de imitar y de aprender de su comportamiento para poder convertirse en ciudadanos que trabajen por una patria digna. En la actualidad nos encontramos con que todos los líderes, funcionarios y dignatarios se han deteriorado por la ambición del poder y la riqueza, y no se encuentran personajes que tengan cimentados valores dignos de imitar y de suministrar aprendizajes que complementen una educación de calidad.

Cuando nos referimos a los modelos curriculares, obliga a abordar el tema del currículo subyacente que el estudiante debe tomar de referencia para formarse como ciudadano digno al servicio de la superación de la patria, iniciando con el ejemplo del maestro hasta el modelo de los que dirigen la Nación, como altos funcionarios, que debe mostrar altos estándares de dignidad y honestidad, pero cuando se descubre que la mayoría de ellos pertenecen a estructuras del mal se convierten en pobres referentes a ser imitados.

¿Cuál es el ejemplo a emular como currículo oculto de las autoridades, como complemento del estudio de teorías filosóficas de moral y ética de los clásicos filósofos en un pénsum de estudios, como parte del modelo curricular?

Cuando experimentamos que ha muerto un líder religioso de la talla de Vian Morales, en su calidad de arzobispo de la Arquidiócesis de Guatemala, es gratificante recordar sus mensajes, tan directos, para enderezar la nave de los que dirigen la Nación, tales como: “Hay un montón de gente inepta en buenos puestos, y nuestros gobiernos no se preocupan por la familia, por las casas de esas familia”, “Dejamos que el Congreso caminara por su cuenta y se fue formando una especie de nido de ratas que ahora nos está haciendo daño”, “Jóvenes, aprovechen su juventud, la alegría que tienen, su entusiasmo para dar entusiasmo. Son ustedes los que tienen que cambiar Guatemala”, “Guatemala ha sido un claro ejemplo de aquellos que han querido acumular para sí, sin pensar en el pueblo… Si tuvieran la actitud del hermano Pedro, no tendríamos tanta gente que ha robado” y “La violencia es consecuencia de todos estos males… impunidad, falta de valores, educación y trabajo… Nos quedamos con cosas cosméticas y es el resultado de la violencia”.

Con esas palabras, monseñor dio muestras de ser autoridad de calidad que suma aprendizajes a la educación y a la formación ciudadana, además del testimonio de vida que brindó a su grey.

Monseñor Vian nos dejó un legado de mensajes para aceptar el reto de que todos debemos cambiar de actitud y seguir los lineamientos que la religión católica demanda para que cumplamos los mandatos de Cristo, quien al final debemos comprender que es el modelo ideal a seguir.

checharin.sagas@yahoo.com