Opinión

Tiempo y destino

Muertes colectivas causadas por asfixia

Luis Morales Chúa

Luis Morales Chúa

Una persona para dormir saludablemente, sin lujo, necesita un dormitorio de 14 metros cuadrados como espacio mínimo, aproximadamente, lo cual significa que las medidas del piso deben ser 3.6 metros de un lado y 4.5 del otro, y paredes de 3 metros de alto, a fin de que disfrute de unos 8, 10 o más metros cúbicos de aire y con ello de la cantidad apropiada de oxígeno que el organismo necesita para vivir. Se han dado casos en varios países, de muertes múltiples, por encerrar en espacios pequeños a muchas personas y la causa de los fallecimientos ha sido casi siempre asfixia por falta de oxígeno y cito algunos, en abono a estas consideraciones:

En el lugar denominado San Juan de Lurigancho, departamento de Lima, en Perú, 40 personas fueron metidas en un cuarto de 4 por 8 metros por disposición de autoridades administrativas de un centro de rehabilitación. Se produjo un incendio que no alcanzó a los recluidos, pero 26 fallecieron por falta de oxígeno.

Los bomberos utilizaron unidades especializadas para forzar las puertas y liberar a los que quedaban vivos y estos, con furia incontenible, atacaron a los bomberos porque estos habían llegado demasiado tarde.

El domingo 30 de agosto de 2015, varios policías de Austria detuvieron, cerca de la frontera con Alemania, a un rumano que transportaba en una camioneta a 26 refugiados, entre los que había tres niños en estado grave. Dos días antes había sido encontrado un camión frigorífico, abandonado en una autopista austríaca, con los cadáveres de 71 refugiados. Esas personas murieron en 63 minutos, porque viajaban apretujadas en un espacio de apenas 15 metros cuadrados, y les faltó oxígeno. El 2 de agosto de 2011, cerca de Lampedusa, una isla italiana, fue encontrada una barcaza con más de 200 inmigrantes muertos. Asfixia por falta de oxígeno fue la causa.En agosto de 2004, en un centro comercial de Paraguay se produjo una explosión, en el estacionamiento de automóviles, varios de los cuales estallaron uno tras otro, y las llamas se extendieron después a otras partes del edificio. Cundió el pánico, las personas, vendedoras y compradoras corrían de un lado a otro intentando salir del local. Era el caos, y entonces un familiar del propietario del centro ordenó a sus empleados que cerraran las puertas de salida para evitar robos y que los compradores se marcharan sin pagar.

Una información periodística peruana —de la cual tomo estos datos— afirma que uno de los empleados gritaba ¡Cierren las puertas! ¡Cierren las puertas! ¡Aquí nadie se va sin pagar! Las cerraron rápidamente y unas trescientas personas murieron, muchas por asfixia. Y ahora, volviendo al Hogar Seguro Virgen de la Asunción es válido pensar que, aunque no se hubiese producido incendio alguno, las niñas habrían muerto por asfixia como consecuencia del ambiente pequeño e irrespirable en el que fueron encerradas. Una excelente información escrita en este diario por el reportero Jerson Ramos (05/04/2017) toca el aspecto de las dimensiones físicas del espacio en el que se produjo el encierro forzoso. Un cuarto de 6 metros con 80 centímetros por 7 metros, para un total de 47 metros con 8 centímetros cuadrados. Solo tiene una puerta y dos ventanas tapadas con planchas plásticas en lugar de vidrios. De acuerdo con las medidas mínimas de un dormitorio normal (14 metros cuadrados), anotadas al principio de este comentario, el cuarto de la tragedia del Hogar Seguro tiene dimensiones solo para tres personas. ¡Y encerraron a 56! Esto significa que, si no se hubiese desatado el incendio, todas las niñas habrían muerto en el curso de la noche por falta de oxígeno. Nadie del personal se habría dado cuenta, sino hasta el amanecer del siguiente día. De todas maneras el crimen estatal y las responsabilidades correspondientes serían las mismas que hoy señala el Ministerio Público.