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EDITORIAL

Otro hallazgo que sorprende

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La grandeza de la civilización maya vuelve a deslumbrar con un nuevo hallazgo que ratifica su trascendencia, tal y como se observa en un mapeo digital del sitio El Mirador, presentado el pasado viernes por el arqueólogo estadounidense Richard Hansen, que tiene a su cargo las investigaciones en ese proyecto, localizado en el norte de Petén.

Grandeza enorme y sorprendente, porque por primera vez se logran ver imágenes que hacen una aproximación a los vestigios enterrados de una ciudad que muestra claras evidencias de enorme desarrollo.

No son solo las gigantescas pirámides las que sorprenden por sus dimensiones, sino que se considera que donde se encuentran los vestigios arqueológicos del sitio pudo haber existido la más grande urbe de lo que hoy es el continente americano, pues se cree que al menos un millón 200 mil personas pudieron haber habitado ese territorio.

Además de las ciudadelas, impresionan las vías de comunicación que se considera conectaban mediante siete carreteras los distintos puntos de esa enorme urbe, que empezó su decadencia hacia el año 1200 antes de Cristo, lo cual permite suponer un enorme desarrollo en el lugar, hace casi tres mil años.

Se trata de un sitio monumental que ahora abre paso a más investigaciones, pero también a otras posibilidades de desarrollo económico, debido a la riqueza histórica de esa región y a la precariedad de muchos de sus pobladores.

Ciertamente, la investigación arqueológica será la primera en recibir esos beneficios, pero también es posible vislumbrar muchas más rutas de desarrollo, sobre todo cuando se atiende que los hallazgos pueden ser equivalentes a similares descubrimientos en otros países y donde la única diferencia la puede marcar el modelo de gestión que se implemente.

En el ámbito arqueológico queda una gigantesca avenida por recorrer, aunque también se abren muchas otras vías, una de las más importantes es el campo del turismo, donde el doctor Hansen ya ha planteado propuestas para un desarrollo sostenible de la región, a fin de poder promover un modelo amistoso con el entorno. Actualmente se calcula que tres mil personas visitan ese sitio al año, y eso claramente es una meta superable si se trabaja con inteligencia.

Con los nuevos hallazgos también se ratifica que Guatemala acrecienta su potencial histórico y arqueológico en una región que concentra un enorme patrimonio cultural por metro cuadrado y que podría llegar a ser una de las mayores fuentes de ingresos del país.

Una joya de estas dimensiones puede convertirse en una de las mejores vitrinas para el país, y para ello lo primero que debe comprenderse es que no se puede continuar con las mismas prácticas de administración prevalecientes, porque han sido fuente de corrupción. La experiencia del doctor Hansen en esa materia debe ser aprovechada y también deben conocerse los modelos de éxito que ya funcionan en otros países en los cuales se han implementado proyectos rentables con enorme éxito en la preservación del patrimonio.